Muere Iturralde, el músico que impregnó el jazz de fusión y raíces
CULTURA
Pedro Iturralde, saxofonista, clarinetista, compositor y maestro, fallecido ayer en Madrid a los 91 años, fue una figura imprescindible del jazz español. Un creador que decía que nació músico y que fue pionero de la fusión jazz-flamenco.
Iturralde nació en Falces (Navarra) el 13 de julio de 1929 y se inició en la música gracias a su padre, molinero de profesión quién le regaló su primer saxofón y le abrió las puertas de la orquestina local.
"Yo nací músico, que es lo que quiso ser mi padre, y aunque él no era un profesional, tocaba la guitarra y el clarinete, entre otros instrumentos", relató Iturralde en alguna de sus entrevistas. A mediados de los sesenta se instaló en Madrid. En apenas un año completó la carrera de saxofón en el Conservatorio Superior de Música de Madrid, donde también estudió clarinete, violín, flauta, piano y armonía. Además dominaba las guitarras eléctrica y española.
Tocó en escenarios tan dispares como el Teatro Real de Madrid, el Palacio Bellas Artes de Bruselas o la sala Clamores. Una etapa decisiva fue la de sus diez años en el "Whisky Jazz Club de Madrid", donde actuó con los más grandes de género como Gerry Mulligan, Lee Konitz, Donal Byrd o Hapton Hawes.
Allí conoció al gran Tele Montoliu, hasta que la gran cantidad de nicotina que acumuló en sus pulmones -sin haber sido nunca fumador-, estuvo a punto de pasarle factura.
Su ambición y talento le llevaron a fusionar el jazz y el flamenco, innovando con un género que dio a conocer con el disco "Jazz flamenco" (1967), que grabó con un entonces jovencísimo Paco de Lucía. Luego vendrían sus homenajes a los maestros Enrique Granados Joaquín Turina o Manuel de Falla.
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