El año de la explosión flúor
ciclismo
El Vigo Rías Baixas ganó con Moreira la primera prueba de Copa de España de su historia
El año 2013 vio nacer al Club Ciclista Rías Baixas. Una vida corta, pero un crecimiento constante. El conjunto flúor ha mejorado año a año. Ramón Troncoso trató a la criatura en sus dos primeros cursos, Marcos Serrano la hizo crecer en los tres siguientes. Ahora, tras dos años de ausencia, el director chapeleiro ha regresado.
Con Serrano en el coche, la escuadra viguesa ha conquistado el pasado domingo la primera victoria de su historia en una prueba de la Copa de España, la cita más prestigiosa del estado en la categoría Élite y sub-23. "Me hace mucha ilusión. No tanto por mí, sino por el equipo", confiesa el director deportivo, que también estrena su palmarés en esta pueba. "Tenía ganas de ganar una carrera de la Copa y mira, a la primera", bromea.
Fue el uruguayo Mauricio Moreira el que levantó los brazos en Don Benito para enfundarse el maillot de líder de la competición, que abría el fuego de su edición 2020 en la localidad extremeña. El charrúa, que el año pasado corría en profesionales, es uno de los 17 fichajes que ha realizado la entidad presidida por José Luis Chamorro y ha tenido un inicio espectacular de temporada. A este triunfo se une un segundo puesto en la Vuelta al Guadalentín. "Estoy muy contento", confiesa el protagonista con timidez. Moreira demarró en el último puerto del recorrido, de 171 kilómetros, en persecución de Mario Aparicio (Gomur), que marchaba por delante con 30 segundos de margen. "El trabajo de aproximación del equipo fue perfecto", explica el uruguayo, que se vio "con fuerzas" para arrancar, coger la rueda del escapado y soltarla para levantar los brazos al entrar en meta en solitario.
La actuación coral del Rías fue perfecta. Primero, protegiendo a su líder de un intento de abanico y, luego, llevándolo en volandas para que rematase la faena. "Al final de lo que te quieres rodear no es de líderes, sino de trabajadores con los que siempre puedes contar", comenta Serrano.
Pero ya se sabe que lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Quedan diez pruebas más por delante, pero la intención es quedarse con el maillot que ahora ostenta Moreira tras la última. "Sabemos que la Copa es larga, pero tenemos potencial para defender el liderato hasta la última fecha si trabajamos como equipo", comenta el uruguayo. Su director prefiere ser más cauto: "Dentro de tres pruebas, veremos".
Con todo, el exciclista chapeleiro se siente "optimista" para la temporada 2020. "En mi anterior etapa estábamos en construcción; ahora somos un equipo nuevo, con experiencia y un poco más de presupuesto", reconoce Serrano, que está encantado de tener tantos "corredores contrastados" en su plantilla. "Unos entrarán en un momento y otros, en otro. De eso se trata, de que te lo pongan difícil", confiesa el de Chapela. "Me gusta que se alegren por ganar y que se enfaden por no ir convocados", añade.
Uno de esos fichajes rutilantes es Mauricio Moreira. "Por mala suerte no está en profesionales", destaca Serrano sobre el uruguayo, de solo 24 años, pero con una madurez y serenidad que asombran. "Estoy muy a gusto en el equipo", destaca el charrúa tras sus primeras semanas en Vigo. "Me llevo muy bien con los compañeros, el staff y la dirigencia. El ambiente es muy amigable y acogedor y eso es lo que buscamos los extranjeros: sentirnos como en casa", explica. Su director espera que "se lo quiten de las manos" a final de temporada para regresar a profesionales. "Intentamos darle confianza para que pueda ganar", destaca. Su pupilo devuelve las flores. "Me da mucha seguridad y tranquilidad. En carrera sabe cómo dirigirse a nosotros", apunta Moreira, que está con ganas de defender su liderato en la segunda prueba de la Copa de España del próximo domingo en Murcia. Serrano piensa igual: no le pesa el mal de altura. "A mí dame un segundo para defenderlo y no para recuperarlo", espeta. El primero de muchos, en la temporada de la explosión flúor. n
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