Aspas, dispuesto para su tercer milagro

Celta

El moañés recibió ayer el alta y pasa a liderar las opciones de salvación del Celta, tras haber sido ya clave en las de 2009 en Segunda y 2013 en Primera.

s. alonso. vigo
Publicado: 29 mar 2019 - 03:44
Iago Aspas encabeza el grupo durante la carrera continua del inicio del entrenamiento matinal de ayer. No se va a esconder.
Iago Aspas encabeza el grupo durante la carrera continua del inicio del entrenamiento matinal de ayer. No se va a esconder.

No es Iago Aspas de los que se esconden. No lo fue nunca, realmente, pero con el paso de los años, todavía menos. Se sabe el líder del Celta y, lejos de pesarle la responsabilidad, la asume con naturalidad. Y, a su edad, con más capacidad de control emocional que en ocasiones anteriores. Porque lo que se pide ahora, ser clave en la salvación de la categoría del equipo celeste, ya lo ha logrado dos veces con anterioridad. Tras recibir el alta médica ayer, camina hacia su tercer milagro con el fin de asentar un puesto en la historia celeste que ya tiene asignado.

El pasado 22 de diciembre, Iago Aspas caía lesionado en el encuentro liguero que el Celta perdió en el Camp Nou (2-0). En el minuto 52, tuvo que dejar su sitio en el campo a Fran Beltrán al sufrir una rotura fibrilar en el gemelo interno derecho. Tras el parón invernal, se perdió cinco partidos antes de reaparecer en el duelo en Getafe (3-1), en el que disputó los últimos 25 minutos. Pero las sensaciones no eran las mejores y en la siguiente jornada, en la visita del Levante a Balaídos, comenzó en el banquillo e iba a salir en la segunda parte cuando recayó de la lesión. Era el 16 de febrero y saltaron todas las alarmas. El moañés se sometió a una terapia con factores de crecimiento para tratar de acelerar la recuperación, que al final ha sido de casi seis semanas. El pichichi céltico lleva entrenando con el grupo una semana y ayer por fin recibió el alta. Ahora, Fran Escribá, técnico celeste, deberá decidir si, como parece, regresa directamente al once inicial.

Si se obvia ese paréntesis del retorno en Getafe, Aspas regresa a la arena en circunstancias mucho más dramáticas de las que dejó. Cuando se fue, el equipo era décimo primero con 21 puntos y con un balance realizador positivo (28 y 26). El descenso estaba a cinco puntos, misma distancia que había con las plazas europeas. Además, en el banquillo estaba Miguel Cardoso. Mañana, cuando regrese, el equipo parte de la décimo octava posición con 25 puntos, sólo cuatro más que cuando se fue porque, en ese periodo de once jornadas, el equipo sólo ha sido capaz de ganar un partido y de empatar otro. Ahora, es la salvación la que está a cuatro puntos por encima y Europa, que ha dejado de ser un objetivo, se encuentra a 18. Por si fuera poco, el balance realizador es negativo (-11) pues apenas se han sumado ocho goles y se han recibido nada menos que 21.

Con todo, el Celta y Iago se centran en mirar hacia las diez jornadas que restan y no en analizar lo pasado. Aunque hay recuerdos que sí sirven para momentos como el actual. Es el caso de lo vivido tanto el 6 de junio de 2009 como el 1 de ese mismo mes pero de 2013. El primero de los días se corresponde con el partido liguero que midió a aquel Celta desnortado en Segunda con el Alavés en Balaídos a falta de tres jornadas para el final. El conjunto vigués estaba justo al borde de las plazas de un descenso que, en la situación económica de entonces, podría abocarlo a la desaparición y con tres puntos más que su rival. Aspas, que esa campaña no había jugado ni un minuto con el primer equipo y que apenas había disfrutado de unos minutos la campaña anterior en Salamanca en su debut, salió al campo en el minuto 59 en sustitución de Óscar Díaz con un temeroso 0-0 en el marcador. El morracense anotó su primer gol en el minuto 80 y en el 89 repitió tras el empate del Alavés en el 88. Primer milagro.

El segundo, el de 2013, fue mucho más desgarrador para él. Desde la jornada 22, el equipo estaba en puesto de descenso y en la 28, en el derbi con el Deportivo, fue expulsado. La sanción se unió a una lesión y se perdió cuatro jornadas. Pero volvió a tiempo para ser titular en las últimas seis jornadas. Su participación fue clave en las dos últimas, en las que se concentró aquel asunto del 4%. En Valladolid, fue el autor del segundo tanto en la victoria (0-2), al transformar con acierto un penalti con mucha presión. Y el día 1 de junio, un gran regate suyo por banda con centro al área le valió a Natxo Insa para anotar el único tanto del encuentro ante el Espanyol que acabó por certificar el milagro (1-0).

Por lo tanto, Aspas ya sabe qué significa ejercer de futbolista clave para una salvación. Ahora, tendrá que hacerlo por tercera vez en las diez jornadas que restan. El celtismo lo espera.n

Contenido patrocinado

stats