Cantera contra cartera
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El Vigo Rugby se centra en formar una "base sólida" ante rivales con muchos foráneos
El Kaleido Universidade de Vigo Rugby Club cerró el pasado fin de semana la temporada en la octava posición del Grupo A de la División de Honor B. En palabras de su presidente, Ramón González-Babé, fue una campaña "irregular" pero que deja un poso positivo por el crecimiento experimentado por los jugadores de la casa. Ése es el futuro del Vigo Rugby, formar una "base sólida" que algún día esté en condiciones de, con un par de retoques, dar el salto a la máxima categoría. Una apuesta decidida por la cantera en una categoría con rivales reforzados con muchos foráneos y ante una División de Honor cada vez más profesionalizada.
"La temporada ha sido irregular, con muchos altibajos. En la primera vuelta tuvimos buenas sensaciones, pero a partir de enero, con los estudios, las bajas y la lesión de Maka (Tatafu), el equipo sufrió más de lo que tenía que haber sufrido. La expectativa que teníamos para esta temporada era quedar de mitad de tabla para arriba, pero lo bueno es que estamos sacando gente de casa y al final ése es el objetivo", indica el presidente del Kaleido Vigo Rugby.
"Estoy seguro de que este mismo equipo, con dos jugadores extranjeros que puedan marcar la diferencia, estaría arriba sin ningún tipo de duda. Pero el objetivo sigue siendo consolidar al equipo, seguir trabajando con la gente de casa y al final las nuevas generaciones estoy convencido de que darán la batalla", añade González-Babé, consciente de que los foráneos marcan las diferencias en otros equipos. "Sabíamos que iba a ser un año duro. Se ha puesto de moda en la categoría reforzar mucho los equipos. Está Ourense con cinco extranjeros, Burgos con diez el día que jugamos contra ellos… Es muy complicado. Nosotros tenemos claro que el objetivo es hacer una base sólida que al final es la que te va a sacar las castañas del fuego", añade, molesto con los intentos de pescar en la plantilla de Norm Maxwell realizados por otros clubes gallegos. "Pero al final los jugadores se quedan aquí. Por algo será", indica. También el tongano Maka Tatafu, único extranjero y el mejor jugador de la plantilla, ha desechado ofertas de la máxima categoría. "Alcobendas ha intentado fichar tres veces a Maka y él ha decidido quedarse aquí. Además, lo han hecho con mucha clase porque antes de tocar al jugador se han puesto en contacto con el club, cosa que no hacen otros equipos", explica el presidente del Kaleido.
Pensar en el ascenso es complicado, admite González-Babé, pero el Vigo Rugby no renuncia a él. "División de Honor está muy lejos y cada vez la diferencia es más grande. Además, hay un proyecto por parte de la Federación de reducir la División de Honor a diez equipos. Pero no renunciamos a nada", indica el dirigente de un club que, mientras tanto, sigue cuidando la base con mucho trabajo y experiencias como la que este verano llevará a cien jóvenes a Irlanda.n
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