Casa en Meira, remo en Tirán
traineras
Cristofer y Kevin González y su primo Nico Boubeta, canteranos de Samertolameu, navegan en la "Mar do Con"
Dos hermanos y un primo. Tres remeros que dieron sus primeras paladas en Samertolameu, para disgusto de su padre, y después pasaron a Tirán Pereira, en esta caso para disgusto de la familia materna porque son naturales de la parroquia de Meira. Por primera vez, tras años en el remo, coinciden en el interior de una trainera, en este caso, la "Mar do Con".
El encuentro es posible por esas cuestiones del destino. El veterano Cristofer dejó a mitad de campaña la trainera de Kaiku por cuestiones laborales y, a pesar de que tenía la intención de dejarlo por esta temporada, pronto llegaron los mensajes para enrolarse en la tripulación de Tirán. Al final, en ella ya estaban por segundo año consecutivo Kevin González y Nicolás Boubeta, el último en llegar. "Me insistieron porque en la familia hacía mucha ilusión. Aparte, yo llevaba años remando en la trainera y Nico estaba en las categorías inferiores. Siempre piensas: igual algún día estamos juntos. Y, mira, tuvieron que pasar diez o doce años", explica el veterano Cristofer González, que a sus 32 años, ya pasó por Meira, Tirán –con victorias en la ACT–, Urdaibai o Kaiku. En el club morracense ya había remado con Kevin, que tiene 25, pero nunca con su primo Nico, el menor con 22 años. "Cuando escuché que dejaba la trainera vasca, fui de los primeros en mandarle un mensaje. A mí siempre me hizo ilusión poder remar con él. Era un referente cuando yo empezaba", certifica el pequeño de la saga.
Como familia moañesa y de remo, son deportistas que marcan a la perfección esa dualidad que se vive en el municipio de Moaña y son un exponente de rivalidad. Kevin y Nico figuran como canteranos de Samertolameu y Tirán porque ambos hicieron su primera ficha de niños en Meira para después terminar la formación –más de tres campañas– en el club de O Con. El mayor, no obstante, sólo posee la condicion de canterano de Samertolameu, aunque hace años que no rema en Meira, "a pesar de que vive puerta con puerta con el presidente Lisardo. Y yo a cien metros de allí", relata Kevin González. De hecho, el menor de los hermanos y mediano de la saga amplía este mundo a dos bandas porque "nuestro padre fue remero y directivo de Tirán y nuestra madre, de Meira de siempre. Y, hoy en día, vivimos en la parroquia". Por eso, el trío de deportistas afronta esta temporada también de forma especial porque ambas entidades viven desde la primera regata una bella pelea por el liderato de la Liga Galega. Tirán ganó el 'Desafío' previo entre ambos a inicios de campaña, pero fue Samertolameu la trainera que superó a su rival en las dos primeras pruebas. "La verdad es que remamos muy mal el domingo. El sábado lo hicimos bien, pero no fuimos en la misma tanda y, al final nos separaron sólo tres segundos que no es nada", explica Kevin. Por lo tanto, este fin de semana esperan poder obtener la primera victoria del año en la Liga Galega. Tendrán la opción mañana en O Grove y el domingo en Meira. "Es una regata que nos gusta mucho. Al final somos de allí, es nuestra casa y el campo de regatas es muy bueno", explica Kevin. "Siempre se toma con más ganas", argumenta.
Por su parte, Cristian, el veterano, se muestra más reflexivo y también claro. "Ahora nos falta ganar a Meira. Creo que, en general, somos una trainera mejor que ellos pero hay que demostrarlo. Hasta ahora, no lo fuimos. Es más, creo que por estar confinados, nos dieron en la cara en las dos primeras regatas. Lo bueno es que es pronto y hay que remediarlo. Tenemos muchos watios, pero debemos controlar la técnica. Si lo hacemos, el barco corre mucho, pero hay que hacerlo", esgrime.
El verano es largo y estará cargado de oportunidades para tratar de obtener buenos resultados y que llegen en familia. "Tira mucho tener a mis primos aquí. Kevin ya me insistió mucho la temporada anterior para venir a Tirán y después Benji, el entrenador. Cristofer, en esa época, estaba en el País Vasco y ahora estar todos juntos es algo bonito. Es un plus", razona Nicolás Boubeta. Lleva sólo dos años en la "Mar do Con", a pesar de que ya ocupa uno de los puestos de marca. "En juveniles ya remé en Chapela en esta demarcación y lo hacía con Anxo Álvarez, como esta campaña". También por la popa del barco acostumbra a estar Cristofer González, que destaca que "soy el más bajo de todos, pero ellos son más finos, con menos peso y por eso que creo que estoy más apurado yo. No obstante, dentro de los remeros ligeros, son muy buenos. Hay que reconocerlo, de lo mejor que hay en Galicia".
Lo dice un deportista con una amplia experiencia en traineras de diversa índole, pero ninguna tan familiar. Incluso con algún momento tenso. "En un año que Kevin y yo remábamos en la popa, nos tuvieron que separar porque llegamos a las manos. No sé qué me dijo, porque él habla mucho, y reaccioné mal. Nos enzarzamos y nos agarraron los compañeros. Después, cuando se nos pasó, ya nos reímos. Pasó sí, pasó", admite el mayor.
Una situación extraña que quedará para el recuerdo, pero también lo harán los momentos que vivan los tres remeros de la saga durante la temporada. Seguro que caerá alguna que otra victoria y si, al finalizar el curso, la "Mar do Con" obtiene el ascenso a la Liga ACT, quedará como un verano atípico para el remo en tiempo de pandemia, pero de ensueño para el trío González-Boubeta.n
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