El Celta naufraga ante el Getafe
getafe 3-0 celta
Un balón perdido en el centro del campo del Celta que aprovecha Amath que dio un pase en profundidad a Ángel, que envió un tiro pegado al palo y Rubén no pudo llegar a detener
De nada vale dar un gran salto si no se realizan los pasos de aproximación. Por eso, antes de entrar en plazas europeas, hay que estar en disposición de hacerlo. Tales perogrulladas vienen a sustanciarse, en el caso del Celta, en la idoneidad de volver a sumar tres puntos después de dos jornadas sin lograrlo –derrota en Vitoria ante el Alavés y empate contra el Espanyol en Balaídos– para sentirse en plenitud de facultades en ese objetivo de meterse en una de las siete –o seis– primeras plazas para volver a disfrutar el próximo curso de la Liga Europa.
Nadie habla de crisis de juego, pese a que la gran racha a caballo entre final del pasado año y el inicio del actual de cinco jornadas sin perder se haya visto truncada. El empate ante el Espanyol se enmarca en el cuadro de accidentes en los últimos minutos que parecía ya olvidado. Pero la trilogía de encuentros que ahora surge en el horizonte cercano ante rivales directos –inesperados, pero ciertos– marcará si el Celta se mantiene de lleno en la pelea en la que quiere estar hasta final de temporada. Los ínclitos contrincantes serán Getafe, Eibar y Girona. Y con el primero de ellos hay que lidiar hoy mismo.
No será un partido de esos cómodos, en los que todo se cifra en cómo aprovechar los caminos existentes. Sobre el papel, será de esos de desbrozadora en mano para encontrar dichos caminos ante un Getafe que ajusta los espacios al detalle, que se mueve colectivamente con precisión y que su primer paso para atacar es defender.
Ante tal planteamiento, Juan Carlos Unzué aboga por insistir en las virtudes, no en cambiarlas. Tal vez se permita algún pequeño retoque pensando en las condiciones del encuentro y que ese retoque se llame Pablo 'Tucu' Hernández, quien puede aportar su innegable presencia física –unida a la calidad futbolística–. El damnificado, en tal caso, sería Nemanja Radoja, quien había recuperado en las últimas semanas un lugar en el once inicial.
Porque una revolución no habrá. La posibilidad de Tucu se suma a la habitual duda en los centrales, aunque si Unzué espera por una apuesta del Getafe por el contragolpe la velocidad del dúo Sergi Gómez-Roncaglia juega a su favor para repetir un partido más. El opositor a romper el dueto es Gustavo Cabral, con Hugo Mallo y Jonny Castro en los laterales.
En el centro del campo, Radoja y Tucu se disputan esa plaza para jugar al lado de Lobotka y Wass, dos futbolistas claves para Unzué. Y con Pione Sisto ejerciendo de jugador del centro del campo por banda derecha para dejar la punta de ataque al dúo formado por Iago Aspas y Maxi Gómez, de cuyos goles dependen buena parte de las posibilidades de éxito hoy en el coliseum Alfonso Pérez.
Enfrente, un Getafe que viene de cuatro empates seguidos –el último contra el Barça en el Camp Nou– y cinco jornadas sin perder al que le falta Bergara por lesión y Antunes por sanción. Su lucha no era Europa, pero una vez metidos en harina...n
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