El Celta redujo la posesión y la llegada en los cinco partidos sin perder
CELTA
En su racha de cinco partidos sin perder, el Celta sólo ha dominado la posesión una vez y ha reducido su llegada
Para encontrar la anterior ocasión en la que el Celta encadenó cinco partidos ligueros sin perder hay que retrotraerse más de dos años atrás, cuando aquel conjunto entrenado por Juan Carlos Unzué le ganó al Deportivo, empató contra el Real Madrid y venció a Levante, Real Sociedad y Betis, a caballo entre diciembre de 2017 y enero de 2018. Es decir, que en los últimos tiempos no es habitual una racha positiva como ésta, que ha permitido dejar los puestos de descenso y, sobre todo, acercarse a los equipos que preceden a los célticos en la clasificación.
Claro que para alcanzar esos resultados, el equipo vigués no ha dudado en exagerar ciertas características futbolísticas que, en principio, no cabían en el ideario defendido por la dirigencia del club desde hace años. La necesidad permite a Óscar García Junyent realizar resguardos tácticos que se llevaron a su máxima expresión el pasado sábado en la visita al Getafe, precisamente un equipo de condiciones muy distintas –incluso antagónicas– a las que se le presupone al conjunto vigués.
De entrada, aunque un dibujo táctico de por sí no define todo, llama la atención la apuesta por un 5-4-1. A la defensa de tres centrales y dos carrileros –que el otro día fueron meros laterales–, se unió una línea de cuatro centrocampistas, con los dos mediocentros más contundentes en lo físico de los que dispone el técnico celeste, Bradaric y Okay, y con la calidad ofensiva caída a la banda, con
Rafinha por la derecha y Santi Mina, teórico sustituto de Aspas, por la izquierda.
Bien es cierto que éste era el diseño sin balón, ya que con él Rafinha tenía toda la libertad del mundo para caer hacia el centro y acabar en la otra banda, si era menester. Pero esta circunstancia no se produjo todo lo deseable debido a otro aspecto del juego en el que el Celta está mutando: la posesión.
Menos posesión que Bordalás
El conjunto vigués se mueve, todavía, por encima del 50% en el global de la temporada, pero cada vez con menos margen (51,6%). Porque en esos cinco partidos, saldados con dos victorias y tres empates, únicamente en la igualada sin goles ante el Granada los pupilos de Óscar García Junyent tuvieron más el balón que el rival. Ante Sevilla, Real Madrid, Leganés y Getafe, fue el rival el que mandó en este apartado, cuestión habitual ante los dos primeros pero mucho más llamativa ante los dos últimos. De hecho, la del sábado fue la primera vez que el conjunto celeste pierde la posesión ante el bloque madrileño con José Bordalás en el banquillo getafense.
También se han visto reducidas sensiblemente las opciones de tirar a portería de los célticos. Se mantuvo el buen ritmo anterior ante el Sevilla (13), pero después se ha dado un reseñable bajón pese a no perder: 5 ante Real Madrid, 3 ante el Leganés –en Vigo–, 6 ante el Granada y 3 ante el Getafe.n
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