Deficiente ejecución de la presión alta

villarreal-celta

javier d. campa. vigo jdcampa@atlantico.net
Publicado: 29 abr 2018 - 04:01
Bacca celebra con Cheryshev y Raba uno de los tres goles que marcó ayer al Celta ante la desesperación de Cabral.
Bacca celebra con Cheryshev y Raba uno de los tres goles que marcó ayer al Celta ante la desesperación de Cabral.

Con algunos matices, el Celta trató de repetir ayer en el Estadio de la Cerámica el sistema que le funcionó, por momentos, frente a Barcelona y Valencia en las jornadas anteriores. El equipo vigués fue a buscar al Villarreal a su propio campo con una presión alta, pero el desajuste defensivo tras las pérdidas de balón permitió a los locales resolver el partido al contraataque en la primera parte.

Vuelve Jonny, sigue Jozabed

Juan Carlos Unzué recuperó para el choque de ayer a Jonny, que se había perdido el partido contra el Valencia por sanción, y el lateral izquierdo formó en muchas fases del partido la defensa de tres de los últimos encuentros junto a Cabral y Sergi Gómez, con Hugo Mallo en posiciones más adelantades. Además, el técnico celeste insistió con Jozabed en el centro del campo en detrimento de Pablo Hernández, que, una vez más, empezó el partido en el banquillo.

Extremos abiertos

Javi Calleja, por su parte, planteó un sistema con sus dos futbolistas de banda –Samu Castillejo y Cheryshev– muy abiertos. La velocidad de ambos puso en muchos problemas a la defensa celeste, especialmente a Jonny y a Hugo Mallo, los encargados de frenarlos.

Presión alta celeste

Tanto Unzué como Hugo Mallo hablaron durante la semana de la posibilidad de atacar al Villarreal con una presión alta y así lo hizo el Celta en varias fases del encuentro. Sin embargo, el equipo vigués no presionó lo suficiente tras las pérdidas y acabó pagándolo caro. El conjunto local armó rápidos contragolpes que hicieron naufragar a la defensa viguesa.

Dos errores individuales

Sin embargo, el marcador no se abrió a partir de la táctica de unos y otros, sino en dos errores individuales. A los doce minutos, Hugo Mallo llegó con ventaja a un balón, pero no vio llegar por detrás a Bacca y el colombiano le robó la pelota y marcó el 1-0 tras regatear a Sergio. El Villarreal devolvió el favor en el 33. Jozabed robó un balón en la línea de tres cuartos y lo cedió a Pione Sisto, que se acomodó y soló un disparo ajustado al palo que sorprendió a Asenjo.

Contraataque letal

El Celta adelantó la defensa tras el gol de Sisto e intentó mantener la presión alta para recuperar cerca de la portería de Asenjo, pero el plan se desbarató un minuto después por una deficiente ejecución del sistema. El desajuste celeste en la presión permitió al Villarreal montar un contraataque que culminó Bacca, tras recibir en fuera de juego, con el 2-1 en el 34. Sólo tres después, el colombiano dejó prácticamente sentenciado el partido al rematar otro contragolpe local: un balón en profundidad para Raba, el error de Sergi Gómez en el intento de despeje y el remate a placer del delantero. Bacca tuvo el cuarto poco después, pero esta vez se encontró con los reflejos de Sergio Álvarez.

Del vértigo al control

El derroche físico de los dos equipos en una primera parte trepidante se dejó notar en la segunda. El Celta trató a acercarse al área de Asenjo con el control de la pelota y el Villarreal retrocedió unos metros a la espera de algún error celeste para rematar a la contra. Raba y Cheryshev rozaron el cuarto gol, que llegó ya en el descuento por obra de Samu Castillejo. La entrada de Boyé por Brais Méndez no aportó tran cosa al equipo vigués, que se mostró algo más sólido con Pablo Hernández en el centro del campo, mientras que Emre Mor entró en los últimos diez minutos y tampoco sumó nada.

Pésima actuación de Alberola Rojas en la primera parte

El Celta sigue sin conocer la victoria con Javier Alberola Rojas, que ayer firmó un pésimo arbitraje, especialmente en la primera parte. No se había cumplido el primer minuto de juego y el árbitro castellano-manchego y sus asistentes ya habían cometido dos errores de bulto. Wass se introdujo en el área del Villarreal y fue derribado por Asenjo, pero el colegiado decidió sacar fuera del área la infracción. Sin embargo, toda la jugada debió ser anulada antes porque el jugador danés del Celta había recibido el pase anterior en fuera de juego.

Alberola Rojas obvió otro penalti en el área local, también sobre Wass, en el minuto 44, ya que el internacional danés fue arrollado por la defensa cuando se preparaba para rematar un centro en boca de gol.

Además, el árbitro debió anular el segundo gol de Bacca, que recibió el balón en fuera de juego, y perdonó sendas tarjetas amarillas a los jugadores locales Rukavina y Víctor Ruiz, por sendas duras entradas por detrás sobre Hugo Mallo y Maxi Gómez. Un pésimo día. n

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