Un derecho no es un deber

fútbol

La opción de realizar cinco cambios no se toma como una obligación en Vigo y su área

borja refojos. vigo
Publicado: 20 nov 2020 - 02:52
Tanto el Coruxo como el Celta B promedian 4,25 cambios por encuentro en Segunda B.
Tanto el Coruxo como el Celta B promedian 4,25 cambios por encuentro en Segunda B.

La irrupción de la pandemia del coronavirus ha dinamitado en muchos sentidos la realidad anterior a marzo. Nueva normalidad. El fútbol no ha sido ajeno a ella y ha introducido numerosas novedades para poder seguir adelante en los tiempos del covid. Una de las más destacadas es la posibilidad de hacer cinco cambios -eso sí, en tres turnos- y de ampliar las convocatorias.

Pero tener derecho a hacerlo, no lo convierte en obligación. Ni mucho menos. Es más, en los trece equipos que hay en Vigo y su área en Segunda División B, Tercera, División de Honor juvenil y Primera Estatal, no hay ninguno que haya hecho los cinco cambios en todas las jornadas. En el caso opuesto, solo hay uno (el Choco) que no haya empleado nunca esta posibilidad. Y como en el término medio esta la virtud, la media combinada de todos los equipos es de 4,1 cambios por partido. Una ligera subida, teniendo en cuenta que juveniles y mujeres ya podían hacer cuatro sustituciones antes de la pandemia.

"Creo que es una muy buena herramienta", inicia Míchel Alonso. El entrenador del Coruxo tiró de ella en las dos primeras jornadas -en casa ante el Zamora y en su visita al Salmantino-. Sin embargo, ante el Compostela en O Vao hizo tres sustituciones y en Riazor completó cuatro. "Hay que tener en cuenta que cambiar cinco jugadores es cambiar medio equipo. Puede ser favorable pero si no la usas bien se puede volver en tu contra", explica.

La tendencia es que no hay tendencia. Depende del encuentro. "Es importante ver cada momento porque cada partido es un mundo", destaca el técnico ferrolano. "Se trata de ver cómo está el equipo en cada situación. Si va bien, tratar de no parar el partido. En otras, acelerarlo. Al final son los mismos parámetros que con tres cambios", añade.

Curiosamente, el otro equipo vigués de la categoría, el Celta B, media 4,25 cambios por partido. Como el Coruxo, pero a la inversa. Onésimo Sánchez hizo tres sustituciones en la jornada inaugural, en Guijuelo; cuatro en la segunda, en Barreiro frente al Racing de Ferrol; y agotó el cupo en las dos últimas: en Pontevedra y ante Unionistas en casa. Una media alta con respecto a otras competiciones como la Tercera División -3,9- o la Primera Estatal -4-, pero por debajo de los 4,3 relevos por partido que hacen los equipos del área de Vigo en División de Honor.

Lo que tiene claro el entrenador del Coruxo es que es "importante no sentirse obligado a utilizar todos los cambios". Un derecho no es un deber. "Es una herramienta que le puede dar más valor a la función del entrenador. Esto no quiere decir hacer los cinco cambios. Igual significa no hacer ninguno", advierte.

Alonso reconoce que esta medida beneficia más "a los equipos grandes que a los pequeños". Pero al final, como casi todo, irá bien o mal en función del contexto, la situación del partido y, sobre todo, los resultados. "A mí me gusta más que me disgusta", concluye Míchel Alonso. Novedad aceptada.

Según como se mire, todo depende

nnn Los cinco equipos del área viguesa en Tercera División han recibido bien, en líneas generales, la norma de los cinco cambios en tres ventanas, así como la ampliación de las convocatorias a 20 jugadores. Sin embargo y pese a ello, es la competición no profesional en curso que media menos cambios por encuentro en la zona. 3,9 sustituciones por partido en las cinco jornadas disputadas.

Buena parte de la culpa de este número la tiene el Choco. El líder de la Liga ha realizado tres sustituciones en todos los partidos. "Hay dos explicaciones. Una es que llevamos a jugadores de primer año y bastantes tocados. La otra será porque no estoy del todo acostumbrado", reconoce el técnico Gonza Fernández.

El entrenador del equipo redondelano destaca la exigencia de "medir bien los tiempos y estar más concentrado" para sacarle partido a la ampliación. "Te da un abanico de posibilidades: te puede salir bien o la puedes liar", destaca. En una línea similar está Jorge Otero, del Alondras. "Cuanto más tienes, más opciones de equivocarte", confiesa. El preparador de Nigrán hizo por primera vez los cinco cambios el pasado domingo frente al Ribadumia. Hasta entonces, cuatro en tres partidos y tres en uno, para una media exacta de 4 relevos por choque.

En una línea abiertamente favorable se muestra José Curiel desde Pontellas. "Estoy totalmente de acuerdo con la norma", dice el técnico de la escuadra porriñesa, que con 4,4 sustituciones por duelo lidera el ránking -hizo las cinco en dos envites y cuatro en los otros tres-. "Tengo una plantilla bastante pareja y los cambios nos dan soluciones", expresa Curiel. Su vecino porriñés en Atios, José Tizón, apunta además a que es "una solución" para las lesiones musculares que está sufriendo su equipo. "Tener 20 jugadores en la lista te permite tenerlos más enchufados y da más variantes tácticas", resume el vigués, que media cuatro cambios por encuentro -dos veces 5, dos veces 4 y una 2-.

David de Dios, desde Bouzas, también ve "positiva" la norma. "Te permite cambiar de registro en un partido", explica el vigués, que ha realizado 4,2 permutas por duelo.n

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