“Fui destituida de la Española por denunciar un caso de machismo”
8-m día de la mujer
Cristina Fernández considera que la razón de su destitución como responsable del arbitraje femenino fue un suceso con un delegado
El gran nivel del arbitraje femenino del área viguesa queda reflejado en los currículums de las cuatro interpeladas. Elena Casal es una de las cuatro árbitras gallegas que pitan en la Primera División femenina. Loreto Pérez es una de las cuatro juezas –tres mujeres y un hombre– con el nivel World Athletics. María Bautista ha tenido puestos de responsabilidad en el arbitraje en la Federación Española. Y Cristina Fernández, además de haber sido pionera en la pista, entre 2017 y 2019 ocupó el cargo de responsable del arbitraje femenino en la Federación Española de Balonmano. Ente que, ahora desvela, la destituyó a finales del pasado año "por denunciar un caso de machismo. Por ejercer mi responsabilidad".
La gondomareña narra los hechos sin mencionar a terceras personas por expreso deseo de éstas. La pasada temporada, le fueron presentados unos hechos cometidos por un delegado federativo durante un partido. Dicho hombre se dirigió de forma incorrecta a una pareja de árbitras, extremo que se antoja probado porque acabó siendo sancionado con un año de inactividad que aún cumple. Cristina Fernández asegura que puso en conocimiento del máximo responsable del arbitraje los hechos y que desde la Federación se le aseguró que se tomarían cartas en el asunto. Sin embargo, meses después, ella misma se encontró en la sede federativa con el susodicho delegado. Entonces, redobló su empeño, puso en conocimiento los hechos de las federaciones gallega –donde se disputó el partido–, navarra -también afectada- y española, esta última dirigiéndose directamente al presidente, Francisco Blázquez. Fue en ese momento cuando se le abrió expediente a la persona acusada y se falló un año de suspensión.
Sin embargo, la veterana árbitra sufrió las consecuencias. A finales del pasado año, fue destituida de su puesto con el argumento dado por el responsable del arbitraje, Pablo Permuy, de "la pérdida de confianza" en ella. Resolución que fue comunicada públicamente, lo que no ocurrió con los motivos que provocaron la suspensión del delegado, cuya sanción sí es pública.
Cristina Fernández considera que la forma de su adiós al puesto federativo supone una merma a su honor y pretende manchar su trayectoria en el mundo del arbitraje: "Por encima de todo está la ética. Cuando todavía arbitraba, también me llegó un caso machista y tras la denuncia ante el comité no se hizo nada. Esta vez no podía dejar que quedase sin sanción".n
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