Diagnóstico Tokio
triatlón
Susana Rodríguez pausa la Medicina para centrarse al 100% en preparar los Juegos
Susana Rodríguez Gacio es lo que en la jerga popular se denomina como una 'fuguillas'. Se le cae la energía de los bolsillos. Las horas del día no le alcanzan. Así, a sus 32 años, se ha sacado las carreras de Fisioterapia y Medicina, se ha proclamado campeona del mundo de triatlón y, sobre todo, vive con su discapacidad visual con una intensidad y plenitud al alcance de pocos.
Probablemente por eso, el impacto de este 2020 marcado por la pandemia ha sido muy grande en la viguesa, que compaginó entrenamientos y confinamiento con su trabajo en el Hospital de Santiago, donde acaba de completar su residencia de Medicina Física y Rehabilitación. "¡Ya soy médico especialista!", confirma la doctora. Pero tanto estrés pesa mucho. Demasiado. Incluso para Susana Rodríguez -"se me estaba haciendo muy cuesta arriba", confiesa-. Pese a tener opciones de continuar ejerciendo, ha decidido dejar en pausa la Medicina para preparar los Juegos Paralímpicos de Tokio del próximo año, en los que competirá en triatlón y en el 1.500. "100% pro", bromea.
Susana no deja de repetir que ahora se da cuenta del peso que cargaba. Ya se sabe que la vieja técnica de apagar y encender es efectiva. Un reseteo clarifica las cosas. La viguesa entrena en dobles sesiones, sin el agobio del tiempo, ni del tren, ni del despertador. "Se nota mucho porque tienes la cabeza pensando solo en eso y con un descanso que es trascendental", comenta con serenidad para pasar a resumirlo en una frase: "Estoy más tranquila".
Tras un par de semanas de vacaciones en septiembre, la triatleta viguesa ha empezado el camino hacia Tokio con una hoja de ruta similar a la que tenía para este año, antes de que el Covid apareciese para darle un vuelco al mundo. Este fin de semana tendrá su primer test en la prueba de la Copa del Mundo que se disputará en la localidad lusa de Alhandra junto a su nueva guía, Sara Loehr. "Es una incógnita. Impredecible por las circunstancias", reconoce Gacio. A partir de ahí, una concentración en Lanzarote el mes que viene, trabajo en altura en Sierra Nevada y la posibilidad de volver a Abu Dabi -"allí tuvimos buenas condiciones para entrenar"-. Todo enfocado a una última etapa preparatoria ya en Japón para aclimatarse a la humedad y al calor. "Serán factores decisivos", apunta.
Allí, donde nace el sol, espera nacer Susana como medallista olímpica. Es lo que le falta -fue quinta en Río-. Si todo va bien, tendrá dos posibilidades de lograrlo. Porque la viguesa consiguió la plaza para España en el 1.500 pero, debido a la pandemia, deberá repetir la marca clasificatoria de nuevo. "No es algo que me agobie demasiado", subraya Rodríguez, que fue capaz de lograr la mínima B -da muchas opciones de participar- tres veces en otras tantas carreras. "Creo que lo podemos hacer", apunta la viguesa, que tiene hasta finales de junio para conseguirlo. Una vez cumplido, a disfrutar de ser la primera española en disputar dos disciplinas diferentes en los mismos Juegos. Y sin renunciar a nada. "Son carreras muy variables y puede pasar de todo. Es verdad que no tengo mucha experiencia pero también sé que si llegamos en grupo al final tengo un buen sprint", explica.
Pero, más allá de experimentar el atletismo en unos Juegos, el plato fuerte para la doctora Gacio es el triatlón. Su prueba. Y como líder del ránking mundial de su categoría que es, Susana no se anda por las ramas. "El objetivo es ganar una medalla. Si dijera que no, estaría engañándome a mí misma y a los demás", confiesa con responsabilidad sin escatimar en prudencia. "Va a ser muy difícil porque el nivel es brutal", destaca Rodríguez, que espera que su decisión de aparcar la Medicina le ayude a "entrenar mejor y descansar más" en el proceso. "Tengo confianza", sentencia.
¿Y el futuro? "Ya se verá", comenta entre risas al sentirse cuestionada sobre una posible retirada. "Mi futuro a medio plazo está en la Medicina pero no tengo nada claro que Tokio vaya a ser el último capítulo. Lo dirán el tiempo, los resultados y las ganas de seguir compitiendo", reflexiona, mientras reconoce que, después de los Juegos, irá "año a año". Lo que tiene claro es que siempre seguirá ligada al deporte. "Me encanta", concluye Susana, que ha probado el padle surf, el patinaje y el yoga. Tras el sueño olímpico, regresará la vida hiperactiva y a los días volverán a faltarles horas. Como buena 'fuguillas' que es.
"La salud es lo primero para alcanzar lo demás"
Pese a aparcar temporalmente la Medicina, la doctora Susana Rodríguez no es ajena a la pandemia. Nadie lo es. Pero ella lo vive con la preocupación extra de quien padeció los momentos más duros trabajando en un hospital. "Nunca te imaginas que algo así podría suceder", explica.
Ahora, centrada al 100% en prepararse para Tokio, la doctora no olvida a sus compañeros en Santiago. "Me prepararon una pequeña despedida porque con el coronavirus no podemos juntarnos. Queda pospuesta para cuando se pueda", suspira Susana, que rompe una lanza por la actuación de la mayoría de los ciudadanos. "Creo que la gente en general es bastante responsable con las medidas. En el transporte público y en los lugares de entrenamiento ves que la gente cumple", destaca.
Eso sí, reconoce que a veces le complica las cosas. "Genera bastante caos en algunas situaciones, como en la piscina", reflexiona Rodríguez, que ha conseguido un permiso especial del Concello de Vigo para poder nadar más rato y utilizar materiales para trabajos específicos.
Con esa conciencia médica tan marcada, Susana ha reforzado durante el confinamiento una idea que siempre tuvo clara. "He aprendido que cualquier factor de salud te puede cambiar la vida radicalmente", apunta sobre los últimos meses. "Todo el mundo dice que el amor y la amistad son muy importantes, pero ha quedado claro que sin salud, tanto colectiva como individual, todo es más complicado. La salud es lo primero para poder alcanzar todo lo demás", destaca la viguesa, que enfatiza la filosofía del 'carpe diem'. "Por eso es muy importante aprovechar todas las oportunidades que nos van surgiendo en la vida. Porque mañana no sabemos si vamos a tener el coronavirus, otra pandemia o cualquier percance. Hay que disfrutar día a día", concluye. Pura vitalidad.n
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