Discrepancias de forma y fondo

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La ciudad deportiva del Celta en Mos acumula cinco informes desfavorables, que describen carencias en el proyecto

jorge castro. vigo
Publicado: 24 abr 2020 - 02:00
El Celta continúa la primera fase de las obras de la ciudad deportiva, mientras que la segunda se complica.
El Celta continúa la primera fase de las obras de la ciudad deportiva, mientras que la segunda se complica.

Las obras en la ciudad deportiva del Celta en Mos, que incluyen un centro comercial, acumulan meses de retraso y están encontrando más obstáculos de los previstos en su tramitación pública desde su aprobación inicial el pasado 30 de septiembre de 2019. En ese acto se pasó la primera parte de la modificación puntual del Plan Xeral, pero para continuar deben pronunciarse las diversas instituciones afectadas y, hasta el momento, el proyecto encontró más informes desfavorables que validaciones. Cinco informes diferentes ya se opusieron a la medida.

El que más debe preocupar al Celta y al municipio de Mos es el emitido por el Ministerio de Fomento el pasado mes de enero porque es de carácter vinculante y, sin su aprobación, el proyecto no podrá realizarse. Este documento es duro con la propuesta mosense y del Celta porque enumera diversas carencias, tanto en los accesos a la autovía como en los estudios presentados y en el cálculo de las plazas de aparcamientos. No obstante, el principal escollo radica en el acceso a la autovía A-55, que obligaría a eliminar los accesos actualmente existentes, y la modificación puntual no recoge una solución a esta circunstancia.

En el capítulo de deficiencias también se centran los documentos presentados por Aviación Civil y la Conferencia Hidrográfica Miño-Sil. El gestor del tráfico áereo enumera en su última resolución, del pasado mes de noviembre, una serie de defiencias en el proyecto debido a la carencia de los informes necesarios. Son defectos que, con los estudios que se piden, los puede solucionar el proyecto, pero que "el informe emitido por la Dirección General de Aviación Civil es preceptivo y vinculante, por lo que es necesario disponer de informe expreso favorable para la aprobación definitiva del planeamiento".

Por su parte, la Confederación Hidrológica Miño-Sil emitió el pasado 13 de abril su correspondiente evaluación y, en ella, emite hasta tres "pronunciamientos desfavorables" y advierte que en el proyecto "no existe ninguna reserva hidrológica declarada". Todas estas deficiencias deberán ser solucionadas por parte del municipio mosense y del Celta.

Si bien este informe no es vinculante, vuelve a mostrarse duro con el proyecto presentado al enumerar carencias en los distintos puntos que estudia este organismo y que depende del Ministerio de Transición Ecológica.

En un apartado más político, al ser directamente afectados, también tuvieron que emitir un informe la Deputación de Pontevedra y el Concello de Vigo. Ambos también son contarios a la ciudad deportiva con centro comercial del Celta en Mos. La entidad provincial recoge una serie de deficiencias en el sistema viario previsto y califica el proyecto mosense como "un documento falto de concreción y con errores". Las objecciones realizadas, en su mayoría, son en torno al vial EP-2605, la ocupación que se hará de él y las carreteras alternativas y nuevas que se tendrán que trazar con la construcción de la ciudad deportiva.

El Concello de Vigo presentó alegaciones al proyecto al considerarlo "lesivo" para su municipio. En la argumentación dada reúne aspectos recogidos por otros organismos como la afectación al tráfico y a la A-55 y otros propios como el caudal de agua necesario o la creación de líneas de autobús.

El Celta, pendiente de la factura de terminar la liga a puerta cerrada

nnn Los días de estado de alarma pasan y los clubes mantienen la idea de finalizar la competición. Dentro de este plan, todo indica que si se puede concluir será a puerta cerrada y, por lo tanto, esto conllevará un perjuicio económico para las entidades. Eso sí, el daño económico no será determinante. En el presupuesto del club vigués, el capítulo de ingresos a través de los abonados se sitúa en los 4 millones de euros, una cifra lejana a los más de 50 que llegan a través de los derechos de televisión. Una balanza que establece de forma clara la importancia de terminar la competición para poder recaudar el principal concepto que sostiene al Celta y al resto de formaciones de Primera.

Eso sí, jugar sin público obligará a la entidad a manifestarse y dirigirse a sus abonados para tratar de compensarlos por la pérdida de un servicio ya abonado. Existen varias opciones pero, fundamentalmente, el abono del carnet se realiza en un pago único cuando se retira y, por lo tanto, se 'precompran' los 19 partidos que se disputarán en Balaídos y todavía quedan seis por jugarse del presente curso.

Un detalle que obligaría al Celta a buscar una solución y que también dependerá de los propios aficionados y su actitud a la hora de reclamar este servicio que no se puede prestar. En todo caso, el Celta ya inició un proceso de ahorro con recorte de sueldo a la plantilla, para preparar su economía.

Eso sí, la situación podría complicarse para la entidad viguesa si la próxima campaña tampoco se puede comenzar con el público en las gradas. Si es así, la entidad ya se encontraría en un problema de mayor calado porque la cifra de 4 millones de euros, sin ser elevada, sí que representa una cantidad importante y obligaría a algunos ajustes. Es una situación de futuro pero en la que debe trabajar la dirección del club porque el Consejo Superior de Deportes ya puso de manifiesto esta opción.n

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