El ejercicio escala en medio de la desescalada

Luis Domínguez capea la crisis sanitaria con entrenamientos individuales para sus clientes

redacción. vigo
Publicado: 19 may 2020 - 02:04
Luis Domínguez realiza entrenamientos individualizados con cita previa para sus clientes.
Luis Domínguez realiza entrenamientos individualizados con cita previa para sus clientes.

Lenta y progresivamente, la sociedad reanuda la marcha tras la fase más dura del confinamiento por la pandemia del coronavirus. Con dificultad anímica por la desgracia vivida y económica, por la crisis derivada. Con incertidumbre. Pero camina. Y en esa marcha aparecen, poco a poco, compañeros de viaje que había antes. Los mismos, pero distintos.

Una de estas viejas costumbres que vuelve a asomar la cabeza es la actividad física. Durante la fase 1 de la desescalada, los gimnasios y centros deportivos tienen permitido trabajar, siempre y cuando sea con entrenamientos individualizados con cita previa. Es exactamente lo que está llevando a cabo Luis Domínguez. "Me preocupo de dejar margen entre que acaba un usuario y empieza otro y estoy siendo muy estricto con la puntualidad y con las condiciones higiénicas", explica este profesional vigués, que regenta un centro en Romil con un nombre tan descriptivo como animoso: 'Entrena con Luis'.

Ese precepto sigue vigente, aunque en condiciones muy diferentes a las que había antes de la pandemia. Gel desinfectante para manos y zapatillas, sesiones individualizadas y sin vestuarios -los clientes deben ir vestidos para entrenar y ducharse en sus domicilios-. "Yo estoy con pantalla y a veces con mascarilla. Pero ellos no, porque a veces están un poco exigidos y cuanto más aire entre en los pulmones, mejor. Con la mascarilla, no te entra el mismo", explica el preparador.

"Mi filosofía es adaptar el ejercicio al cliente·, enfatiza Domínguez, que tiene clientes de "70 años" y otros que "andan en la veintena". Entrena, por tanto, a personas con diversos estados de forma física que precisan de diversos niveles de exigencia.

Domínguez explica que tiene una clientela "muy fiel y muy leal", a la que le propuso pasar a estas sesiones individuales hasta la fase 3 de la desescalada. Así, logra ocupar los días en sus instalaciones, de 67 metros cuadrados. Así, logra capear el temporal. "Además tengo que romper una lanza en favor de las medidas que se han adoptado", explica. "En seguida tuve acceso a la prestación de autónomos. Pagué la cuota de marzo pero estoy pendiente de que me devuelvan la mitad y no pagué la de abril. Desde que empezó el Estado de Alarma tengo acceso a una prestación que es compatible con la actividad", añade Domínguez, que reconoce que se han reducido sus ingresos en "la época más fuerte" del sector. "En primavera hacemos casi el 50% del año y vamos a tener que remontar en verano, que es la peor época", asume.

"La respuesta de la gente en estos meses ha sido emocionante. Fue increíble", proclama Luis, que pidió a sus clientes que no le pagaran nada mientras no se pudiera ir a entrenar. No le hicieron caso. "Un día recibía una transferencia de uno, otro día de otra", rememora Domínguez, que mandaba vídeos a sus pupilos para que trabajasen en casa. "¿Si soy optimista?", se pregunta. "Es que no nos queda otra", se responde inmediatamente como reflexión final. Y así es. Peor o mejor, pero toca levantarse y seguir. No es optimismo, es supervivencia.n

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