Un ejercicio de impotencia
celta
El Celta retomó ayer la defensa de cuatro, con dos jóvenes canteranos en los laterales, pero se vio superado de principio a fin por una Real Sociedad que apenas acusó las rotaciones por su participación en la Liga Europa. El equipo vigués entra definitivamente en crisis tras el ejercicio de impotencia mostrado ante el conjunto donostiarra.
Vuelve Rubén y menos defensa
Dos días después de recibir el alta médica, después de casi cuatro meses de recuperación, Rubén Blanco volvió a ser el portero del Celta, en detrimento de Iván Villar, en un partido en el que Óscar García Junyent introdujo un cambio esencial en el sistema. El técnico celeste pasó del 5-3-2 de los últimos dos encuentros al 4-4-2. Mantuvo a Carreira en el lateral derecho y dio descanso a Olaza en el izquierdo, que fue para José Fontán. Las otras novedades fueron la entrada de Beltrán, junto a Tapia, en el doble pivote, y el regreso al once de Miguel Baeza, que dejó a Santi Mina en el banquillo, aunque el encargado de acompañar a Aspas en punta fue Nolito.
Monólogo blanquiazul
Pese a las numerosas rotaciones que introdujo Imanol Alguacil, la Real Sociedad se hizo con el balón nada más empezar y casi no lo soltó en la primera media hora. Frente a un Celta lento y desorientado, el conjunto blanquiazul combinó con paciencia para encontrar grietas en la debilitada defensa local y las encontró. En la primera media hora, la Real tuvo el 76 por ciento de la posesión (por el 24% de los celestes) y marcó dos goles.
El talento de David Silva
Si algún futbolista destacó sobre el resto en la primera parte fue David Silva, un excéltico que en su regreso a la Liga está demostrando no haber perdido un ápice de su calidad. En el minuto 18, Aihen progresó por la banda izquierda y envió un centro al área que Silva, jugador de 1,73 de altura, cabeceó entre los centrales de envergadura como Murillo y Néstor Araujo. En el 33, el exjugador del City filtró un balón en el área para Oyarzabal, que hizo el 0-2.
Doble cambio de sistema
Óscar García buscó revertir la situación con un doble cambio y un nuevo sistema. Tras el segundo gol, el Celta pasó a un 4-3-3, y a la vuelta del descaso, entraron Aidoo por Araujo y Brais por Baeza, con Tapia como único pivote, Beltrán y Denis de interiores, Nolito y Brais por los extremos y Iago Aspas en punta. Sin embargo, el error de Murillo que propició el tercer tanto de la Real Sociedad, obra de Willian José a pase de Portu, llevó al técnico celeste a variar de nuevo el dibujo. Santi Mina entró por Beltrán y el cuadro vigués regresó al 4-4-2 inicial, con Denis y Tapia en el doble pivote.
Dos inercias que se mantienen
Ni siquiera con el gol de penalti de Aspas en el minuto 76 creyó el Celta en remontar. El equipo vigués mantiene su racha negativa y la Real recuperó el liderato. n
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