"Ser entrenador cuesta dinero"
ATLETISMO
David Gómez se aparta del Celta cansado de las condiciones que tienen los atletas para practicar su deporte en Vigo
A los cuarenta años perderá la condición de céltico. David Gómez se cansó tras más de dos décadas se sufrir en primera persona las dificultades para entrenar a un nivel alto en Vigo. Abandona el club de su vida, en el que recaló siendo un menor de edad procedente de O Rosal. Creció, disputó dos Juegos Olímpicos, se instaló, se retiró y se convirtió en entrenador. Con la idea de poder llevar a sus atletas a lo más alto. Siempre pidió mejoras en las instalaciones. Unos cambios que no llegan. Y con dos circunstancias que le hacen desvincularse de la entidad de su vida. "Es lo mejor. No hay más vueltas que darle. Llevo diez años de entrenador y mis condiciones, lejos de mejorar, empeoran día a día. Cada vez que critico en algo al gobierno municipal, lo que hacen es tomarla con el Celta porque David Gómez está en el club. Y eso me cansa, quiero ser libre y hacer lo que me da la gana", destaca.
La gota que colmó el vaso de su paciencia fue la enésima reducción de horario en las pistas de Balaídos. Pasaron de abrir dos días a la semana por la mañana a hacerlo sólo de tarde: "Entreno a 13 atletas y, por estudios universitarios o trabajo, seis de ellos necesitan entrenar por la mañana. No están en edad escolar y precisan la pista. Así es imposible. Si es ir a correr, puedes hacerlo a Castrelos, pero no puedes ir al parque o a la playa a lanzar jabalina o disco".
Y, sobre todo, la paciencia se agota porque David Gómez se encuentra en el atletismo desde hace mucho tiempo por amor al deporte de su vida y, también, al club que ahora deja. "Para mí, entrenar deportistas es un hobby. Dedico mi tiempo libre a ellos. La gente piensa que, si eres técnico, recibes un dinero. Para nada, yo lo gasto. No es rentable. El deporte vive de cuatro locos a los que le gusta mucho", expresa el exatleta y ahora preparador.
En los últimos años, incluso Gómez se trajo a la ciudad a deportistas que alojó en su casa para que pudieran progresar. A pesar de ello, vio como "estuvo Abdel Larrinaga aquí, buscando ir a unos Juegos Olímpicos desde Vigo, y regresó a Lisboa porque un decatleta tiene que entrenar en doble sesión". Otro punto más para agotar la paciencia de Gómez. Deja el Celta de atletismo como primer paso para abandonar la faceta de entrenador, "salvo que cambien las cosas. Seguiré con los deportistas que tengo ahora por mi compromiso hacia ellos, pero no entrenaré a ninguno más". A esto añade que, eso sí, la situación entre estos atletas y el Celta cambia porque "algunos optaron por irse del club. Hasta ahora, todos los que entrenaban conmigo tenían la obligación de militar en el Celta. Ahora, yo les recomendé que siguieran , pero una recomendación es sólo eso y algunos continuarán y otros no". Y la lógica deportiva hace que las atletas opten por clubs que militan en División de Honor. Beatriz Viteri se mudará al Alcampo Scorpio de Zaragoza y Karolina Puchmertlova, al Ria de Ferrol. También cambiará Eva Queimaño, que no desveló su destino. "Todas a entidades en División de Honor. Le ofrecen un mejor calendario y, también, unas condiciones económicas más ventajosas. Tienen nivel para estar en la máxima categoría y van a dar el paso", relata Gómez.
Al final, es saltar un escalón lógico en busca de mejores condiciones deportivas y económicas. Y no representan un caso único. Es una circunstancia lógica debido a que "en Vigo, es muy complicado dedicarse a esto. Hay muchos niños en la escuela, que es algo que está bien, pero después, si alcanzan un nivel más o menos alto, a los 17 o 18 años se tienen que ir. Irene Gómez se marchó a Madrid; Olaia Becerril, a Estados Unidos... Es la realidad".
Y, de regreso a su propia situación y trayectoria personal, David Gómez describe que, si tuviera que volver veinte años atrás, "no me quedaría en Vigo a entrenar. Es imposible. Hacía tres horas por la mañana y tres por la tarde. Incluso llegué a tener llaves de Balaídos. Y, ahora, veinte años después, sólo puedes ir por la tarde. Todas las ciudades de Galicia mejoraron menos Vigo".n
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