El hombre detrás del campeón

Atletismo

Julio Rodríguez, entrenador de Alejandro Gómez durante casi 30 años, destaca su "talento, técnica y fuerza"

j.d.c. vigo
Publicado: 22 jun 2020 - 02:03
Tres imágenes de Alejandro Gómez, que fue pupilo de Julio Rodríguez desde finales de la década de 1970 hasta el año 2007.
Tres imágenes de Alejandro Gómez, que fue pupilo de Julio Rodríguez desde finales de la década de 1970 hasta el año 2007.

Alejandro Gómez llegó a ser uno de los mejores atletas gallegos de todos los tiempos por su inmenso talento, pero también por el empeño de un entrenador, Julio Rodríguez, que lo convenció para que se dedicara de lleno al deporte para el que estaba predestinado.

El 'Galgo de Zamáns', que sufre un tumor cerebral inoperable, tuvo como guía a Rodríguez desde que era un niño, en 1978, hasta prácticamente el final de su larga carrera, en 2007.

"Yo vivía en Valladares y Alejandro estudiaba en el colegio de la parroquia. Por entonces me dedicaba a buscar talentos deportivos y el director del centro me dijo que había un niño que corría bastante. Lo vi y empezamos a ir a competiciones y luego a un campeonato de colegios. Allí, siendo un alevín, corrió mil metros en 3:06 en pista de ceniza, que para un alevín era una gran marca. Y ahí empezó todo", recuerda el preparador de atletas, que, sin embargo, no tuvo fácil encauzar la carrera del joven Alejandro hacia este deporte.

"Luego hubo una época en la que también le gustaba el fútbol y fue complicado convencerlo para que lo dejara. Hasta que un día, estando en el San Miguel de Oia, me dijeron que les faltaba uno para el equipo. Entonces hablé con el padre y le dijo al hijo que si hacía atletismo le regalaba un caballo", señala Julio, que empezó muy pronto a comprobar el potencial de su pupilo: "En 1981 fue al Campeonato Gallego de cross en Monterrey (Ourense), que estaba todo embarrado y había que cruzar un río. Pues él, corriendo sin zapatillas de clavos, acabó cuarto".

Con el paso del tiempo, Alejandro Gómez llegó a participar en tres Juegos Olímpicos -Seúl 1988, Barcelona 1992 y Atlanta 1996–, pero a su entrenador le impresionaron otras gestas del deportista vigués, quizás menos llamativas, pero que tienen más mérito para los iniciados en el atletismo.

"Por ejemplo, en la maratón de Rotterdam, que fue la primera que corrió, consiguió el récord del mundo de un debutante, con 2h07:52, y acabó segundo. Y lo que más me impresionó fue la carrera que hizo hace unos años en la media maratón de Vigo, que organizaba Javier Álvarez Salgado. Se marchó solo desde la salida y acabó haciendo 1h01:26, segundo en el récord de España, pero yendo él solo y en un circuito durísimo. Porque la media maratón de Vigo era dura, no un circuito plano como los de Rotterdam o Berlín".

Julio Rodríguez considera que Alejandro Gómez pudo incluso llegar más lejos de lo que ya fue, "lo que pasa es que era muy anárquico, pero ya bastante hizo: fue subcampeón de Europa, subcampeón del mundo júnior, sexto en un Mundial, noveno en otro, undécimo en Bruselas siendo el primer blanco... Hubo varios cross del campeonato del mundo en los que fue el primer blanco y eso es importante".

De sus tres participaciones en los Juegos, el entrenador destaca la de Atlanta 1996, en la que "consiguió llegar a la final. En Seúl tenía sólo 21 años. Es muy difícil ir a unos Juegos con esa edad, y más en carreras de fondo. Y a Barcelona no llegó en condiciones porque había tenido lesiones, en parte por ese carácter anárquico suyo y porque quería correrlo todo".

"Me duele en el alma su situación porque fue como un hijo para mí"

Julio Rodríguez y Alejandro Gómez, en la década de 1980.
Julio Rodríguez y Alejandro Gómez, en la década de 1980.

Julio Rodríguez y Alejandro Gómez, en la década de 1980.

Julio Rodríguez cree que, por su enorme talento, Alejandro Gómez pudo haber llegado a ser un campeón del mundo de cross. "Le faltó un poco de suerte y también algo más de planificación", afirma el técnico, que, no obstante considera que "muchas veces la culpa no es del atleta, sino del entrenador, por no saber convencer al deportista de lo que le conviene".

"Después de ser subcampeón del mundo júnior, cambió su forma de trabajar. No daba tiempo de recuperación a su organismo entre la sesión de la mañana y la de la tarde, pero él podía hacerlo porque tenía mucho talento. Para mí, pudo haber sido un campeón del mundo de cross, pero él quería correr todas las carreras que hubiera y así era imposible llevar una planificación. Y bastante hizo, porque a esos niveles de alto rendimiento es muy difícil hacer lo que hizo él. Prácticamente imposible. Sólo está en manos de los grandes talentos", explica Julio, que destaca que Alejandro "técnicamente corría muy bien y era un hombre de mucha fuerza. En las carreras con mucho barro, estaba como pez en el agua. Y era talentoso porque destacaba tanto en pista como en ruta y en cross, que es muy difícil. Aparte, es el atleta español con más campeonatos del mundo a sus espaldas y el más longevo".

Deportista y entrenador acabaron separando sus caminos, pero Julio afirma que la enfermedad de Alejandro "me dejó impactado cuando me lo comunicó el lunes pasado Octavio Rodríguez. Siento en el alma la situación por la que está pasando porque nuestra relación ha ido a menos, por unos y otros motivos, pero para mí fue como un hijo y me duele que se marche así siendo tan joven".

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