Luna menguante celeste

segunda división b

El Celta B perdió en el 89 un partido en el que fue de más a menos frente al Pontevedra

borja refojos. vigo
Publicado: 27 oct 2019 - 02:53
Además del gol, Apeh ofreció buen rendimiento pero terminó sustituido, lastrado por su tarjeta amarilla.
Además del gol, Apeh ofreció buen rendimiento pero terminó sustituido, lastrado por su tarjeta amarilla.

Ayer se le hizo de noche al Celta B demasiado pronto. No tuvo nada que ver el cambio de hora. La oscuridad total llegó en el minuto 89, cuando Rivera, que llevaba suspiro y medio sobre el verde, cristalizó la remontada del Pontevedra en Barreiro. Pero la luz había empezado a apagarse antes, a lo largo de una segunda mitad en la que los celestes se diluyeron cual azucarillo en el café hirviendo. Solo Fran Vieites se salvó de ser escaldado, con varios destellos luminosos en forma de paradas espectaculares con las que el filial se resistió -pero no evitó- al eclipse final que confirma una nueva derrota en casa -y ya van cuatro en cinco partidos- y en los minutos finales.

Sucedió en una tarde hecha noche en la que el Celta B completó una fase lunar completa. Comenzó en creciente, con mucha gente cerca de la pelota y un dominio patente del juego pese a la resitencia visitante. También pese a las ausencias de Bermejo, Carreira y Losada -los dos primeros convocados por Fran Escribá, pero los tres trabajando casi toda la semana con los mayores-. Así, tras un aviso por bando, Apeh alcanzó la luna llena. El nigeriano remató en el corazón del área un servicio de Jacobo desde la derecha. A un toque. El fulgor lunar brillaba con fuerza en Barreiro.

Y el equipo de los hermanos Montes lo mantuvo en el tiempo. El manejo de Molina y Moha en el medio era impecable y el Pontevedra solo llegaba mediante balones parados. Con uno de ellos, sin consecuencias, se alcanzó el descanso.

Fue a la vuelta de los vestuarios cuando comenzó la fase menguante. El equipo granate crecía a través de la intensidad, la presión alta y la intimidación de la experiencia de sus jugadores. Roces con Apeh, al que trataron de buscarle la segunda amarilla y terminó relevado por Lauti, con Fontán, con Yeboah... Precisamente el ghanés tuvo la mejor ocasión local, tras una buena acción trenzada entre Jacobo y Moha, en la que Edu surgió para evitar el segundo.

Comenzó entonces el irremisible camino hacia la luna nueva, pese a los esfuerzos de Fran Vieites. El de Pontecesures sacó una mano portentosa a una volea de Javi Pazos. Luego le sacó un cabezazo a Adighibe, pero el rechace lo transformó en gol Santi Figueroa -que entró en la convocatoria por la lesión en el calentamiento de Nacho y en el campo por la de Pol Bueso-. El Pontevedra añadió fe a su receta y finalmente Rivera confirmó el eclipse celeste. Noche cerrada.n

Contenido patrocinado

stats