El milagro de San Iago
celta
El celtismo esperaba su regreso como el creyente que aguarda el advenimiento de un Mesías y el moañés no defraudó.
Después de más de tres meses sin pisar un terreno de juego –salvo por los 25 minutos que disputó en Getafe en febrero–, Aspas se echó el equipo a la espalda y acabó liderando la remontada del Celta ante un Villarreal que a los quince minutos de partido ya ganaba 0-2 y que en la primera parte pudo dejar sentenciado el encuentro. Sin hacer su mejor encuentro con la camiseta celeste ni mucho menos, el delantero internacional fue decisivo con sus dos goles para que el equipo celeste remontara en la segunda parte y empiece a creer que la permanencia es posible.
Tras una primera mitad en la que apareció poco, en la segunda Iago Aspas capitalizó buena parte del juego ofensivo del cuadro vigués y, sobre todo, hizo creer a sus compañeros a base de goles. En el minuto 50, hizo el 1-2 con un magistral lanzamiento de falta directo. Y en el 85, tomó la responsabilidad de lanzar el penalti que supuso el 3-2 y el que se espera que sea un nuevo comienzo para el Celta en esta temporada. Entre los dos tantos, jugó el balón siempre con criterio y asistió a Brais Méndez antes de que el mosense fuera derribado en el penalti. Le pedían un milagro y San Iago lo hizo. n
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