Plata entre montañas
atletismo ultra trail
La viguesa Aroa Sío fue segunda en el Campeonato de España Ultra en Somiedo
Aroa Sío pasó de ser una atleta adolescente a tener una vida sedentaria, hasta que decidió dejar de fumar y, en el proceso, redescubrió el atletismo. Pero esta vez, de una manera muy extrema, pues se aficionó al ultra trail: carreras de muy larga distancia por el medio de las montañas y con desniveles importantes. El pasado fin de semana Aroa consiguió en Pola de Somiedo (Asturias) el segundo puesto en el Campeonato de España Ultra, recorriendo más de 83 kilómetros con un desnivel total de 10.000 metros en 11:17:48, sólo diez minutos menos que la ganadora Gemma Arenas, de Almagro.
"La verdad es que fue todo bastante bien", comenta Aroa sobre la carrera, que llevaba un mes preparando. "La alimentación fue perfecta, en ningún momento me sentí débil o con flaqueza de fuerzas", explica. Además, el tiempo se le pasó volando en las montañas asturianas: "La primera vez que vi el reloj llevaba más de diez horas". Una de las claves de la carrera para Aroa fue su constancia: "No entré en fatiga en ningún momento para poder apretar más en la segunda mitad".
El siguiente reto para Aroa será la CCC (Courmaneur-Champex-Chamonix) del Ultra Trail Mont Blanc, un durísimo recorrido de 101 kilómetros y más de 6.000 metros de desnivel total, el próximo 30 de agosto. Será la primera vez que haga una distancia tan larga –en el Campeonato de España recorrió más de 80 kilómetros por segunda vez–, pero asegura que "intentaré dar lo máximo de mí, voy muy a gusto".
El secreto detrás del éxito de Aroa Sío es, según ella, el equipo de profesionales que le rodea a la hora de prepararse para las carreras: "Por un lado tengo a mi entrenador, que le hago muchísimo caso en todo lo que dice. También tengo dos nutricionistas que me ayudan, una a regular los niveles de la tiroides –Aroa sufre hipotiroidismo– y la otra que me planifica la alimentación antes, durante y después de la carrera. Luego también está el fisio, que es muy importante."
Como Vigo apenas tiene montañas pronunciadas, Aroa cuenta que su marido le ayuda a entrenar bajándola en coche tras hacer una subida para luego volver a escalar, "para que el cuerpo sólo asimile subidas". Este tipo de entrenamiento será crucial de cara a la carrera de Mont-Blanc.n
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