Rodrigo Conde: "Vamos a por el oro, aprendí que no hay que ponerse techo"
Remo
“La plata en el Europeo invita a pensar que estamos haciendo las cosas bien; en el camino”, dice el remero cangués clasificado para París y subcampeón de Europa
Rodrigo Conde Romero (Moaña, 3 de septiembre de 1997) disputará en París sus primeros Juegos Olímpicos tras renunciar a la plata obtenida para Pekín tras no poder dar el peso que exigía la categoría de ligeros. Tres años después compite en la categoría absoluta con opciones de medalla. Pesa 17 kilos más que en aquel entonces y, pese a ello, “de media, los rivales nos saquen diez. Son más grandes”, admite. Por ello, como embarcación ligera entre las grandes junto a Aleix García, tienen que "abrir camino y buscar lo que nos viene bien a nosotros”.
- El moañés Rodrigo Conde, plata en el Europeo de remo
¿Cómo marchan las cosas hacia los Juegos?
Después del Campeonato de Europa reforzamos las sensaciones, que hay eran muy buenas. Y lo hicimos con una plata, que es un resultado que invita a pensar que estamos haciendo bien las cosas. Es importante saber el nivel en el que estamos y encontrar los puntos en los que se pueden pulir algunos detalles. Puedes entrear muy bien, pero en la competición, cuando tienes el cara a cara, se ve los puntos en los que se falla y en los que no.
En el Europeo hubo mucho viento, ¿cómo lo gestionaron?
Es algo que nos afectó bastante porque nosotros somos un dúo ligero comparado al resto y que haya viento nos afecta mucho, tanto para bien como para mal. El viento a favor nos daría una pequeña ventaja sobre los demás y, si es contraria, nos la quita y fue lo que pasó en Hungría. La verdad es que estaba complicado para todos, pero a nosotros nos puede afectar algo más. En París puede haber viento, pero poco se puede hacer más allá de entrenar en casa con viento cuando aparezca.
¿Pudieron remar en la pista olímpica?
Al principio de temporada nos escapamos unos días para allí a nocerla, pero la verdad es que las condiciones meteorológicas fueron un poco desastre. Ahora mismo ya es muy difícil poder volver. Sería un follón y están con todos los temas logísticos. En los días que estuvimos hubo mucho viento, pero fue pleno invierno. Si hay viento, que sea a favor y nos pueda favorecer un poco.
¿Se ve peleando por el oro?
Nosotros vamos allí con la mentalidad de ser campeones olimpicos. No nos podemos poner techo, es algo que aprendí desde que empecé a competir en el alto nivel. Muchas veces hay deportistas muy buenos que se quedan atrás po no creérselo. Yo no quiero pecar de eso y, además, viendo el nivel que dimos en el Europeo, creo que estamos en el buen campo.
¿La preparación está siendo exhaustiva?
Sí, sí. Estamos teniendo todos los medios y también probando aparatos nuevos y materiales. Cuidando todos los detalles. Al volver de una competición como el Europeo es difícil regresar a las sensaciones y a los ritmos de más calma, remando más tiempo y a menor ritmo. Pese a ello, estamos sacando muy buenos entrenos casi todos los días. Eso sí, estamos destrozados. Estoy casi que no me muevo, pero es el objetivo. Son semanas que van a ser muy duras a nivel físico. A nivel mental no tanto porque todo el año se nos está haciendo sencillo entrenar fuerte, supongo que por la motivación de los Juegos. Pero en el plano físico hay mucho castigo.
¿Cómo es su rutina?
En la pretemporada hacemos seis días de entrenamiento con descanso el domingo. El día va de 8:00 de la mañana hasta la hora de comer, más o menos. Después una siesta y otra sesión, que normalmente es más de gimnasio. En la sesión matinal acostumbra a ser más de aeróbico ya sea remo, bicicleta o carrera y, de tarde, pues más trabajo de gimnasio y pesas. Y, a poder ser, sin caerse en bicicleta como le pasó Aleix, que se cayó y fue un poco desastre al romperse la clavícula. Desde que pasó eso, ya no salimos a la carretera en bici.
¿Dio el paso de introducir la nutrición en su preparación?
Desde principio de año estoy trabajando con un nutricionista. Estoy muy contento y creo que toda la pretemporada ha sido un acierto. Con la gran carga de entrenamiento que tuvimos, fue importante no perder gasolina en ningún momento e hice un trabajo bueno con él. Ahora mismo se hace más difícil porque, con las concentraciones en un sitio y en otro y los campeonatos, ya es más complicado seguir las pautas que él me da. Pero, dentro de esto, intento mantenerlo bastante. Y lo importante es comer sano dentro de un plan general.
Cuando estaba en el peso ligero, pasaba un suplicio para dar los kilos y ahora tiene dieta sin presión.
No tiene nada que ver. Ahora no sigo una dieta para bajar peso, es lo contrario. La sigo para mantenerme en peso, sin bajar. Hay días que puedo comer más de lo que tengo ganas. Hacemos entrenamientos con mucho desgaste. Peso 17 kilos más de cuando estaba en el peso ligero. Es bastante y no aparento los 87 kilos en los que estoy. Y esto es casi todo en masa de músculo, los pliegues y el porcentaje de grasa, siguen dando buenos números. Incluso debería ganar algún kilo más.
¿Qué diferencia tienen con otros barcos en tamaño?
En unos diez kilos más deben estar todos los rivales. Hay que afinar nuestras cualidades frente a ellos. Nosotros no podemos tener ni el mismo planteamiento de regata, ni los mismos entrenamientos ni remar como ellos. Debemos buscar nuestro propio estilo porque estamos a años luz de hacer su remo. En la comparación, somos unos enanos y tenemos que buscar nuestro camino.
¿Tienen que ir probando mucho al disponer de pocas referencias?
Estamos abriendo el camino. Pero también es algo que me gusta. A verces me peleo un poco con el entrenador y con el propio Aleix porque ellos se intentan guiar un poco por los remeros que hay por ahí fuera. Y yo siempre le digo: no podemos hacer lo mismo que un remero de 2,00 de altura y 95 kilos. Hay cosas que a él le van a funcionar, pero a nosotros no. Hay que adaptarse.
En el plan de regata, ¿siguen igual con salida fuerte y llegada rápida?
Las puntas son nuestra especialidad, sin duda. Después, lo que más estamos trabajando es el centro de la regata. Hay que trabajarlo, pero también tenemos un tiempo limitado y unas cualidades limitadas. No podemos ser los mejores en todo y, de hecho, ningún equipo es el mejor en todo. Hay que ser finos en nuestras cualidades y limitar las desventajas.
¿Tendrá a los familiares en París para verlo?
Sí, sí, ya saqué todas las entradas que podía sacar para París. Solo me quedan dos que tenemos reservadas y la familia cercana sé que irá. También algunos amigos y conocidos. Se va a liar una buena allí en la grada. Incluso mi ex entrenador Arturo Abruñedo, que fue con el que empecé. Va a ser bonito.
¿Podrá ir a la inauguración con el desfile por el río Sena?
Me gustaría poder ir, pero seguramente no iremos porque competimos al día siguiente. Es cierto que será tarde, sobre las 11:30. No obstante, estar el día anterior unas seis horas o más por ahí fuera para participar en la ceremonia, igual no es lo mejor. Las rondas previas no suelen ser las más complicadas, pero son unos Juegos y hay que centrarse en el rendimiento y priorizarlo a una ceremonia de inauguración. Aunque que conste que a mí me gustaría ir, pero hay que sopesarlo todo.
Contenido patrocinado
También te puede interesar