Santi Mina, 2.800 días después

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El Celta, tras no lograr el fichaje deseado de un delantero, gira la mirada hacia el vigués, que ya no es el niño que fue

S. ALONSO/b. REFOJOS. vigo
Publicado: 12 oct 2020 - 02:20
Mina no está encontrando hueco en el once. Ha jugado cuatro de cinco partidos, siempre desde el banquillo
Mina no está encontrando hueco en el once. Ha jugado cuatro de cinco partidos, siempre desde el banquillo

Pese a su corta edad (aún no ha cumplido los 25 años), a Santi Mina ya le persigue su pasado. El delantero vigués realizó una apuesta personal en el verano de 2019 por regresar a su casa y fue recibido como la otra gran esperanza de la operación retorno junto a Denis Suárez. A ambos se les atragantó el pasado curso, pero mientras que el de Salceda ya está disponiendo de minutos como titular con continuidad en la presente campaña, al exvalencianista le está tocando exprimir los minutos que está teniendo en las rectas finales de los partidos.

Hace 2.800 días, Mina aterrizaba ante los ojos de los aficionados célticos debutando con el primer equipo con apenas 17 años. Aquel niño apuntaba a grandes metas y lo refrendaba con su trabajo y su mentalidad. Nunca rehuía un reto y siempre estaba dispuesto a pisar por donde otros pisaban, aunque fuesen más veteranos que él.

Esa ambición, y la apuesta decidida del Valencia, lo llevó al conjunto che con apenas 20 años, tras pactar los dos clubes el pago de los 10 millones que figuraban en su cláusula de rescisión. Y en la ciudad del Turia creció dentro y fuera de los campos, acabando por madurar y centrarse en lo que, con razón, consideró básico para su fútbol: el físico. Sólo ganando en fuerza y contundencia sentía que podría desarrollar su fútbol y en Mestalla dio un gran resultado cuando pudo jugar a campo abierto.

Pero en Vigo no ha logrado todavía ya no estar a la altura de lo que se esperaba de él cuando llegó, sino tan siquiera de un titular indiscutible. En enero pasado, el Celta ya buscó delantero goleador y trajo a Fiodor Smolov. Y este mercado, Loren Morón estuvo a punto de ocupar un puesto que ahora parece destinado a Mina, el de segundo delantero, con Iago Aspas siempre como referencia.

Precisamente las sombras de Aspas y, en la distancia, de Maxi Gómez tampoco han ayudado a que el vigués estuviese tranquilo. Especialmente, el recuerdo del segundo y la circunstancia de que en la misma operación uno volviese a Vigo y otro se fuese al Valencia. Y eso que el uruguayo tampoco logró grandes números la pasada temporada, con 10 goles por los 8 de Mina y teniendo 700 minutos más de juego.

Se esperaba que, en buenas condiciones físicas, Mina diese su mejor nivel esta temporada. Pero, por ahora, Óscar no le encuentra sitio en su once. Si el año pasado se dijese que el vigués era el segundo delantero para sustituir a Iago Aspas y darle descanso, a todo el celtismo le parecería un lujo. Si ahora el club defiende que será así este curso suena desilusionante. Se le sigue esperando.n

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