Tranquimazin danés
celta
Pione Sisto puso la pausa en la ansiedad del Celta en Cornellà
Óscar García Junyent dijo en la previa del último partido liguero que quería jugadores para afrontarlo. En todo caso, como quedó demostrado, el Celta precisaba de futbolistas que no se dejasen abatir por la presión. Y en ese escenario, el técnico de Sabadell percibió que la mentalidad de Pione Sisto podía ser una solución. Y lo fue.
Porque ese carácter del danés, que tantas veces derivó en desidia sobre el tapete, se tornó el pasado domingo en tranquilidad. Que no es poco. Porque en medio de la ansiedad general, del atenazamiento por los nervios, surgió la pausa de un Sisto que trasladó calma y sentido a todas sus acciones. Junto a Bradaric, fue el único que jugó con cierta mesura en el primer acto.
En el segundo, perdió presencia. Su físico bajó y también la posesión céltica. Aun así, fue capaz de generar dos disparos a puerta que paró con seguridad Oier Olazabal.n
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