Un vigués al lado del monarca
vela
Alberto Viejo comenzó en el "Bribón" en 2001 y la pasada semana conquistó el Mundial junto a Juan Carlos I
El rey Juan Carlos, el mítico Pedro Campos, el canadiense Ross MacDonald y, entre todos ellos, el experto vigués Alberto Viejo. Flamante campeón del mundo de la clase 6 metros con el "Bribón". El Mundial finalizó la pasada semana en la ciudad canadiense de Vancouver.
"Navegué en el "Bribón" desde 2001 a 2011 de la mano de Pedro Campos. Se terminó el proyecto y después Pedro me ofreció la posibilidad de comenzar con el 6 metros hace dos años en Sanxenxo. A esa regata también fue Fernando Echavarri. Se incorporó todo el equipo y empezamos ahí. Incluso teníamos a Ross McDonald, que fue táctico muchos años y es buenísimo", explica Alberto Viejo.
El regatista vigués explica que "en este barco voy en proa. Cuando falta alguien puedo cambiar, pero normalmente es mi puesto". Para la cita mundialista, se construyó el "Bribón", pero no deja de ser una embarcación clásica, en madera y con un pasado con historia en la vela de competición, pues fue una modalidad olímpica entre 1908 y 1948. Auténtica historia de la vela de competición.
Viejo y el equipo formado por Pedro Campos se introdujo en la clase en el "Acacia", que "creo que es de 1929 y es de los más antiguos que sigue navegando. Hay muchos barcos de este tipo repartidos por el mundo, más de mil. Ahora, a raíz de esto, se está montando una flota. En Sanxenxo ya hay nueve barcos, y próximamente se unirán tres más. Además, ya tienen concedido el Europeo de 2020 y también quieren el Mundial, pero aún no está adjudicado", explica el regatista vigués. En la cita de Vancouver el número de participantes superaba los 40 barcos.
"Son embarcaciones lentas, pero muy técnicas. Hay clase Open y clásicos puros. Todos tienen prácticamente los mismos sistemas, salgo algunas pequeñas diferencias. Son complicados en lo referente a las maniobras y a los ajustes. Lo que se pierde en velocidad, se gana en maniobra y dificultad. Son bonitos y rápidos en ceñida con poco viento. Sin embargo, en popa son más lentos, pero aguantan bastante. Competimos con más de veinte nudos en el Mundial".
Alberto Viajo ocupa una posición en la proa del barco y explica que "mi puesto es bastante similar a otras embarcaciones, aunque ahora todos los barcos tienen a simplificarse porque son más rápidos y no puedes complicar mucho las maniobras. Estos 6 metros son muy divertidos y tácticos. Las ceñidas y las salidas son complejas, con mucha táctica y son importantísimas".
Navegar con el rey emérito Juan Carlos I fue una auténtica experiencia porque "hasta entrar en esta clase, llevaba cuatro o cinco años sin salir al mar y le hace una ilusión tremenda. Me enteré el otro día que era el primer Mundial que ganaba. Estaba incluso emocionado porque ganar a los setenta y pico es una maravilla". Además, su implicación fue mucho más allá de una simple regata: "Tiene un mérito terrible porque vino todo el año una vez al mes para entrenar y no se perdió ni una sesión. Después, a bordo, es uno más y tiene más ganas de ganar que nadie".n
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