El Dakar más atípico salió de Lima

Dakar

Un total de 534 participantes, a bordo de 337 vehículos, iniciaron ayer un rally que se correrá en el desierto peruano

fernando gimeno
Publicado: 07 ene 2019 - 01:35
Sebastien Loeb compite con un avión de entrenamiento de las Fuerzas Aéreas de Perú en una exhibición previa a la salida del Dakar, ayer en Lima.
Sebastien Loeb compite con un avión de entrenamiento de las Fuerzas Aéreas de Perú en una exhibición previa a la salida del Dakar, ayer en Lima.

Tras la jornada inaugural de ayer, el rally Dakar comienza hoy su edición más atípica, por su corta duración, de apenas diez etapas; por disputarse casi íntegramente sobre arena y dunas, y por hacerse por primera vez en un solo país, Perú, donde la caravana se enfrentará a uno de los desiertos más difíciles y duros de cruzar.

Del 7 al 17 de enero, el Dakar 100% peruano dará una gran vuelta al desierto costero que se extiende entre los Andes y el océano Pacífico, con una ruta con salida y llegada en la capital Lima y paradas en las ciudades de Pisco, San Juan de Marcona, Arequipa, Moquegua y Tacna, esta última en la frontera con Chile.

Por el podio de salida, ceremonia que se celebró ayer en las playas de Lima, desfilaron en el día de Reyes 534 participantes entre pilotos, copilotos y mecánicos, que fueron a bordo de 337 vehículos, de ellos 138 motos, 96 coches, 41 camiones, 33 UTV (Vehículos Utilitarios Todoterreno) y 29 quads.

Serán más de 5.000 kilómetros de recorrido, de ellos casi 3.000 cronometrados, sobre un escenario temido por muchos pilotos, pues el año pasado ya dejó fuera de carrera a varios favoritos, como el español Joan 'Nani' Roma o el francés Sébastien Loeb con solo cinco días de competición en Perú. Esta vez será el doble.

Sobre este escenario de arena blanda y dunas vertiginosas, por momentos impredecible y lleno de trampas, la intensidad y las dificultades compensarán la duración más corta y harán que ningún piloto tenga garantizada la victoria hasta cruzar la meta.

A sus 56 años, el madrileño Carlos Sainz vuelve al rally que ha ganado en dos ocasiones (2010 y 2018) para correrlo por duodécima vez, defender el título y buscar un tercer triunfo que agrande aún más su leyenda.

Lo hará al volante del buggy de Mini que se estrenó el año pasado en el Dakar y que en los últimos meses él ayudó a evolucionar junto a los campeones franceses Stéphane Peterhansel y Cyril Despres, con quienes ya compartió equipo cuando corría para Peugeot y que de nuevo volverán a ser sus principales rivales para la victoria.

Peterhansel, el piloto más laureado del Dakar con trece títulos, de ellos seis en moto y siete en coche, consideró que lo más importante es que los tres trabajen en equipo y permanezcan unidos. En el mismo equipo estará Nani Roma, también dos veces campeón del Dakar (2004 y 2014), pero en su caso con el Mini 4x4.

Las principales amenazas para Mini vendrán desde Toyota, especialmente con el jeque qatarí Nasser Al-Attiyah, doble campeón del Dakar en coches (2011 y 2015) y segundo en la última edición, y con el sudafricano Giniel De Villiers.

Tampoco cabe perder de vista al francés Sébastien Loeb, nueve veces campeón del mundo de rallys, que llevará el Peugeot 3008 que ganó el Dakar en los últimos tres años.

En las motos, la marca austríaca KTM, vencedora del Dakar en las últimas 17 ediciones, pondrá toda su artillería para mantener esa hegemonía, con un equipo en el que están los tres últimos campeones (el australiano Toby Price, el británico Sam Sunderland y el austríaco Matthias Walkner), además de la española Laia Sanz. n

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