El apoyo de PNV y ERC allana el camino a los Presupuestos
las cuentas de 2021
Los vascos lo hacen a cambio del cuartel de Loyola y los catalanes para que Hacienda no les fiscalice
Los Presupuestos Generales del Estado de 2021 enfilan su aprobación en el Congreso de los Diputados con los apoyos de los dos socios clave del Ejecutivo, toda vez que el PNV ha asegurado hoy su voto favorable y ERC ha anunciado un preacuerdo, tras conseguir ambas formaciones introducir medidas económicas y territoriales.
Minutos antes de que la Comisión de Presupuestos del Congreso iniciara ayer el debate de las más de 3.700 enmiendas a las cuentas públicas, el PNV anunciaba que las apoyará definitivamente tras haberse aceptado más de la mitad de la 85 iniciativas registradas, entre ellas nuevas inversiones en investigación y desarrollo y la enajenación de los terrenos de los cuarteles de Loyola, en San Sebastián. Unas medidas que se suman a otras como la supresión de la subida fiscal del diésel, que ya habían entrado en la ponencia del proyecto de ley.
El portavoz del PNV, Aitor Esteban, quiso dejar claro que su formación había negociado con el Gobierno y por lo tanto apoyará las enmiendas pactadas entre PSOE y Unidas Podemos y no las del PP, "no le vayamos a hacer un siete al presupuesto", ironizó.
Al apoyo del PNV a las cuentas se sumó el de ERC, aunque matizó que es un preacuerdo, que deberá ser ratificado por sus órganos internos. Su portavoz Gabriel Rufián señaló que se ha logrado toda vez que se avanza en la negociación para suspender los desahucios sin alternativa habitacional. "Ha sido un punto importantísimo, crucial en esta negociación", puntualizó en torno a una futura medida antidesahucios que como enmienda será previsiblemente rechazada en comisión, tal comodejó entrever la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
Control a la generalitat
Rufián avanzó los pactos con el Gobierno para ampliar la moratoria del pago de cotizaciones de los autónomos hasta marzo de 2021 y para acabar con el control financiero que mantenía el Ministerio de Hacienda sobre la Generalitat de Cataluña en las partidas de gasto, así como la creación de una comisión bilateral para acabar con lo que definió como el "paraíso fiscal" de Madrid.
Sobre este último asunto, el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, le envió un mensaje a Pedro Sánchez indicando que los Presupuestos "no se pueden negociar a golpe de chantaje y contra Madrid", mientras que a Rufián le informa de que "aquí no hay paraíso fiscal, hay una región que aplica la legalidad".
Ciudadanos tampoco se ha desmarcado de los Presupuestos e incluso destaca una enmienda transaccional pactada con PSOE y Unidas Podemos para crear una tarjeta sanitaria única, al tiempo que valoró que sus "líneas naranjas", como un fondo de ayudas directas a empresas, no hayan sido vetadas, y trabajará para que no se consume el preacuerdo con ERC.
En paralelo al anuncio de estos apoyos, en el seno de la comisión parlamentaria ha surgido cierto malestar ante el veto del Gobierno a más de un centenar de enmiendas, procedentes del PP, Cs, CC pero también de ERC o BNG.
Sánchez vuelve a plegarse a Iglesias tras no incluirle en la gestión de los fondos europeos
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decidió finalmente que la gestión de los fondos europeos se haga desde el Consejo de Ministros, con la participación de todos su miembros, después de que el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, le trasladara su malestar por haber sido excluido de la comisión interministerial que se iba a crear para tal fin.
Así lo anunció la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de ayer, al ser preguntada por el borrador del real decreto-ley que prepara el Gobierno para gestionar esos fondos y para ejecutar el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y en el que se especificaba la composición de esa nueva comisión, sin la presencia de Iglesias.
Según el texto de ese borrador, la comisión que iba a presidir el propio Sánchez, iba a estar compuesta, además, por dos Vicepresidencias y nueve Ministerios. Entre ellos no figuraba Iglesias, y solo había un representante de Unidas Podemos, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. El propio líder de Unidas Podemos le trasladó a Sánchez su malestar por esta decisión, cuando tuvo conocimiento de la composición de la nueva comisión que se iba a crear.
Finalmente, el jefe del Ejecutivo decidió que la gestión y el control de los fondos europeos se lleve a cabo en el propio Consejo de Ministros, al entender, según Montero, que todos los departamentos tienen "una parte más o menos intensa en la distribución" de esos fondos.
Desde el PP, el secretario general Teodoro García Egea exigió ayer que las comunidades autónomas y ayuntamientos también gestionen parte de los fondos europeos y avisó a Pedro Sánchez de que su partido solicitará que "esté muy encima del control y la ejecución" de ese dinero que va a realizar el Gobierno.
El "número dos" de Casado afirmó que esos fondos tienen que estar destinados a "los que más lo necesitan" y no a "pagar favores de Pedro Sánchez". "Eso que lo pague él", le espetó.
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