Argentina y el FMI abren un nuevo capítulo en su relación

Economía

Doce años después de romper con la institución internacional, ahora vuelve a llamar a su puerta

Economía
Publicado: 13 may 2018 - 03:33
El Gobierno de Macri lleva meses de tensas movilizaciones en las calles del país.
El Gobierno de Macri lleva meses de tensas movilizaciones en las calles del país.

n n n La sorpresiva petición de Argentina de un préstamo al Fondo Monetario Internacional (FMI) inaugura un nuevo capítulo en las tortuosas relaciones entre ambas partes, apenas dos años después de que se recondujesen y lloviesen los halagos a la llegada del gobierno de Mauricio Macri.

Más de doce años después de romper con la institución financiera internacional, Argentina vuelve a llamar a las puertas del FMI. Tras la profunda crisis de comienzos de siglo que desembocó en la suspensión de pagos de 2001 y de la que gran parte de los argentinos culpó a las exigentes recetas del Fondo, el gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) decidió saldar en 2005 de una sola vez la deuda con la institución financiera de 9.800 millones de dólares.

"Esta deuda ha sido constante vehículo de intromisiones porque está sujeta a revisiones periódicas y ha sido fuente de exigencias y más exigencias, que resultan contradictorias entre sí y opuestas al objetivo del crecimiento sustentable", afirmó Kirchner en el solemne discurso de cancelación de la deuda en diciembre de 2005 desde la Casa Rosada, entre los aplausos de legisladores y funcionarios.

años de fricciones

Sucedido en la presidencia por su esposa Cristina Fernández en 2007, el Gobierno argentino continuó su distanciamiento respecto al FMI y acabó desembocando en renovadas fricciones. Durante años, en sus informes sobre la economía mundial el Fondo advertía de que las estadísticas oficiales argentinas no eran precisas, especialmente en materia de inflación.

Este tira y afloja llevó a que en 2013 el FMI, ya con Christine Lagarde como directora gerente, emitiera una "declaración de censura" por detectar irregularidades en las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos y señalar que las autoridades argentinas manipulaban los datos. El gobierno de Cristina Fernández (2007-20015), por su parte, recrudeció sus ataques al Fondo, al que acusó de representar las "nefastas políticas neoliberales", en palabras de Axel Kicillof, ministro de Economía de Argentina en 2014.

Las relaciones entraron entonces en un tenso proceso de impase del que no se recuperaron hasta la derrota del oficialismo y la victoria del candidato de centro-derecha, Mauricio Macri, en las elecciones presidenciales que se celebraron a finales de 2015.

Este año, en marzo, durante una visita oficial a Buenos Aires, Lagarde se mostró "impresionada" por las medidas planteadas por el gobierno argentino.

"La decisión es atrevida. Argentina, que no es un extraño a los programas del Fondo, tiene una historia muy complicada con la institución", apuntó Monica DeBolle, economista del Peterson Institute de Washington y profesora de la Universidad Johns Hopkins University en un artículo."El regreso del FMI a una región plagada de una historia de programas fallidos no es muy esperanzadora. Para aquellos que creían que la región había superado el Fondo de una vez por todas, Argentina es de nuevo una llamada de atención", agregó la experta.n

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