Deterioro y cierre inminente, claves de la venta del Popular
Economía
De Guindos asegura que comunidades y ayuntamientos retiraron sus depósitos los días previos
El ministro de Economía, Luis de Guindos, defendió ayer la resolución y venta del Banco Popular, ya que la alternativa a la intervención europea habría sido "no abrir el banco" al día siguiente y declararlo en concurso de acreedores.
Un escenario que habría provocado para el más de un millón de hogares depositantes del Popular "enormes retrasos e incertidumbres sobre la recuperación de sus ahorros", según De Guindos, que no obstante ha reconocido que algunas comunidades y ayuntamientos retiraron "fuertes" cantidades de depósitos de la entidad los días previos a su resolución. Una retirada que tal y como argumentó es lógica, ya que se trataban de recursos financieros públicas que afectaban a los contribuyentes.
La Seguridad Social mantuvo un saldo muy superior a la media registrada en los últimos meses, según explicó De Guindos en su comparecencia a petición propia, en la Comisión de Economía del Congreso, en la que detalló el proceso de intervención del Popular, un banco que ha calificado de "zombie" y en el que su actividad crediticia estaba limitada. No obstante, ahora, tras ser adjudicado al Santander, "tiene posibilidades de competir", y "su negocio se va a utilizar mejor que anteriormente".
Como indicó el ministro, la decisión de intervenir al Popular fue adoptada por las autoridades europeas ante el "rápido deterioro" que sufrió su liquidez. Para hacer frente a este problema, el 5 de junio se activó un programa de liquidez de emergencia con el Banco Central Europeo (BCE), el conocido como ELA, que el Popular pidió ese lunes y el martes. "La fuga de depósitos llegó a ser de tal magnitud que llevó a que, a las 15.00 horas del martes, se agotara la liquidez disponible y no se pudiera solicitar más.
Procedimiento concursal
"No habría podido abrir sus puertas el miércoles y, de no haber mediado la resolución, se habría desencadenado un procedimiento concursal ordinario", advirtió. Para de Guindos, la huida de depósitos también está muy relacionada con la rebaja de las calificaciones de deuda que ha sufrido el banco, y que dificulta el mantenimiento de los depositantes corporativos, que suelen exigir un nivel mínimo de nota.
Oferta a cinco entidades
De Guindos dijo que la compra de Popular tras su proceso de resolución se ofreció a cinco entidades financieras, de las que solo dos firmaron el acuerdo de confidencialidad para formar parte del procedimiento. La pasada semana se hizo público que las dos entidades que formaron parte del proceso fueron Santander y BBVA, si bien esta última no llegó a presentar una oferta.
El proceso de venta que se puso en marcha en el marco de la resolución fue "abierto, transparente y neutral" y la "oferta ganadora" fue la de Santander, hoy propietario del 100% de las acciones del banco y de sus activos y pasivos "presentes y futuros". "El precio de venta -un euro- resultó superior a la valoración de la entidad que había hecho el experto", consideró.
Toda la oposición criticó la falta de control y supervisión de los organismos españoles, desde el Banco de España hasta la CNMV pasando por el Ministerio de Economía, y han afirmado que la entidad no tenía sólo un problema de liquidez sino también de solvencia.
Las inmobiliarias temen la venta de propiedades a precio de derribo
Después de un año 2016 de incremento de facturación, de empresas y contrataciones, la luz roja acaba de encenderse en el sector inmobiliario gallego tras la adjudicación al Santander del Popular-Pastor. La Federación Gallega de Empresas Inmobiliarias (Fegein) cree que podrían salir al mercado a corto plazo más de 8.000 propiedades que “desestabilizarán los precios en el mercado de la vivienda en Galicia", explicó el presidente de Fegein, Benito Iglesias, que señaló que “si los activos salen a precios de mercado estará bien porque es un operador más y se convertirá en primera inmobiliaria, pero si salen a precios de derribo para fondos de inversión o mercado minorista desestabilizará el mercado”. “Nos ha costado mucho llegar a la normalización en 2016, y ahora vemos una amenaza que no comprendemos”, subrayó Iglesias.
Se trata de activos inmobiliarios de toda clase los que tenía el Popular-Pastor en la comunidad, desde viviendas a suelo pasando por promociones y que proceden de ejecuciones hipotecarias. El presidente de Fegein anuncia que actuarán frente a la CNMC, CNMV y el Banco de España.n
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