Dimite Antón Arias, presidente de los empresarios gallegos, tras sólo un año en el cargo

Economía

Considera que viabilizó económicamente a la organización y le ha dado estabilidad institucional

AGENCIAS santiago
Publicado: 26 ene 2018 - 01:26
Arias, en la sede de la CEG en Santiago, en donde explicó los motivos de su dimisión.
Arias, en la sede de la CEG en Santiago, en donde explicó los motivos de su dimisión.

nnn El ya expresidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), Antón Arias, ofreció en la tarde de ayer una rueda de prensa para explicar los motivos de la dimisión que presentó por la mañana, en la cual manifestó que deja el cargo por ver su proyecto "agotado". Arias manifestó que, hace apenas un año, tomó el puesto con dos objetivos concretos: viabilizar económicamente la organización y darle a la misma estabilidad institucional.

El primero de estos encargos lo dio por logrado tras el crédito de 1,2 millones de euros concedido y firmado el pasado mes de junio de 2017 y que sirve para estabilizar las cuentas de la patronal gallega. Sin embargo, Arias no fue capaz de acometer bajo su mandato la reforma estatutaria precisa para consolidar internamente a la CEG y terminar con las pugnas internas que han provocado que en los últimos tres años se hayan sucedido tres presidentes distintos.

El presidente de la CEG insistió en su comparecencia ante los medios en que su dimisión "nada tiene que ver con la reunión de hoy (por ayer)", a la que no asistió representación alguna de la federación de Pontevedra ni de la de Ourense, aunque esta última sí hizo llegar sus posiciones sobre alguno de los temas tratados.

reforma compleja

Arias terció que la reforma estatutaria que ha tratado de sacar adelante es "compleja" de aprobar, ya que la actual normativa de la patronal gallega exige un mínimo de un 75 % de los votos para aprobar cualquier reforma, unas "mayorías excesivamente reforzadas" que bloquean cualquier intento de cambio en el momento de división actual. Ante esta perspectiva, el presidente ya dimitido defendió sus esfuerzos por elaborar un documento de consenso para apaciguar el debate interno, con propuestas como una presidencia rotatoria de la CEG hasta la aprobación de los nuevos estatutos, pero que, sin embargo, han sido en vano por la "posición de oposición desde el principio" mantenida por algunos de los cargos provinciales contra la ejecutiva.

Arias tachó de "incomprensible" este rechazo que, en todo caso, terminó precipitando su marcha, para no ser un "obstáculo" y para ver si con esta medida se consigue escoger un nuevo líder "con los consensos necesarios" para resolver los temas pendientes y terminar con las "confrontación permanente" en el fuero interno de la organización. Se abre ahora, pues, un período máximo de dos meses en el que los aspirantes deben formalizar sus candidaturas y que rematará con la elección del cuarto presidente de la CEG en apenas tres años.

En cualquier caso, Arias valoró su gestión y destacó que en 2017 "no hubo ninguna pérdida" de socios, como sí las hubo durante el mandato del anterior presidente Antonio Diéter, y que incluso se produjo alguna nueva incorporación pese al profundo daño causado por todas estas disputas internas a la imagen y prestigio de la CEG. La patronal no es "un chicle que se pueda estar estirando permanentemente", dijo, y concluyó cargando contra la "limitación" que suponen los actuales estatutos, que permiten a las minorías "instrumentalizar la organización". n

Contenido patrocinado

stats