El fiscal acorrala a Fernández Sousa: "Pescanova eligió ejecutar un plan delictivo con el que engañó a todos"

Economia

El fiscal considera más que probada la implicación de Sousa en la quiebra "inventando miles de millones"

El expresidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa (dcha.), su hijo Pablo Fernández y el exconsejero delegado Alfonso Paz-Andrade, el pasado diciembre en la Audiencia Nacional. Detras, Rosario Andrade, también imputada.
El expresidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa (dcha.), su hijo Pablo Fernández y el exconsejero delegado Alfonso Paz-Andrade, el pasado diciembre en la Audiencia Nacional. Detras, Rosario Andrade, también imputada.

La Audiencia Nacional también desescala y ayer mismo reanudó el macrojuicio de Pescanova que había quedado en 'stand by' por el estado de alarma y fue retransmitido vía 'streaming' por la TVG.

La Fiscalía sacó en las conclusiones finales toda la artillería pesada contra la excúpula del grupo pesquero vigués a la que acusa de "ejecutar un plan delictivo" y de "engañar a todos inventándose miles de millones de euros" durante años. El fiscal anticorrupción Juan Pavía reiteró que está más que probada, "con hechos sobradamente fundamentados", la implicación del expresidente Manuel Fernández de Sousa al que señaló como responsable máximo de la trama societaria que llevó a la antigua Pescanova a la bancarrota, con una deuda de casi 3.600 millones de euros. "No fue una intervención accidental", "el señor Sousa sabía que era una situación irreversible", "es un desbarate tan grande que es imposible que obedezca a un error". Fueron algunas de las conclusiones del fiscal, que se extendió durante casi ocho horas en su intervención.

Recordó que Sousa estuvo 36 años como consejero y 20 como presidente del grupo, lo cual probaría de sobra que no podía estar al margen de la trama, pero que tampoco podría haberlo hecho solo dada la "gran magnitud del caso". Es ahí donde entraría en juego el 'team' reclutado por Sousa con su mano derecha, el exconsejero Paz-Andrade, y parte de su familia implicada. "Es un caso con nombres y apellidos, personas que sabían todo, con sobrada experiencia, cualificación profesional y funciones de primer nivel", señaló el fiscal acerca de una estrategia perfectamente ejecutada con la que se engañó a consejeros, accionistas, la banca, los acreedores, los inversores y hasta el regulador, la CNMV, aunque con un resultado "absolutamente ruinoso".

Mención especial hizo sobre la banca, a la que la Fiscalía ensalzó como "la que salvó a Pescanova" -hoy reconvertida en Nueva Pescanova- pese a los esfuerzos de Sousa por "implicarla y demonizarla". "Acudieron a prácticas irregulares, inaceptables y fraudulentas", apuntó acerca de las miles de facturas falsas que emitió la cúpula directiva y de la creación de filiales extranjeras que no existían "aparentando un tamaño que no tenía y creando artificios contables que violan la Ley".

El fiscal reiteró las numerosísimas pruebas presentadas durante el juicio que prueban que la compañía "faltó a la verdad falseando las cuentas anuales" y remitiendo hasta 15 informes en los que se consiguió acreditar "que era una empresa solvente con un pasivo sostenible". Hasta febrero de 2013, cuando Pescanova informaba a la CNMV que no podía presentar sus cuentas anuales. Ahí saltaron las alarmas y se desenmascaró la trama que acabó con una suspensión de pagos de 3.600 millones de euros, la mayor de la historia de España fuera del sector inmobiliario.

El juicio continuará hoy y quedará visto para sentencia esta semana.

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