"Fui un niño con botas ortopédicas que llegó a ser 28 veces campeón del mundo en natación"
DAVID MECA, exnadador profesional y empresario
Su historia es un auténtico reto personal y hoy lo contará en Vigo. Cruzó el Estrecho de Gibraltar, unió a nado la Península y las Islas Baleares, la Bahía de San Francisco con grilletes en los pies y fue el primer peregrino que hizo del Camino de Santiago a nado.
Son solo algunos de los logros de David Meca, 28 campeón del mundo en aguas abiertas. Retirado hace ocho años de la competición, se dedica a su empresa, de arquitectura y profesión, y es conferenciante sobre motivación y superación personal. Hoy está en la ciudad en el marco de "Diálogos que impulsan".
¿Qué quiere transmitir a empresarios y emprendedores?
Me gustaría motivarles para que pongan ganas en sus negocios, sobre todo en momentos difíciles. Se trata de una charla cercana en la que hablaré de competitividad y productividad y contaré mi experiencia personal.
La de un niño al que no le gustaba nadar. Cuesta creerlo.
No me gustaba nada. Hablamos de un niño con hierros en las piernas y botas ortopédicas al que le recomendaron nadar para mejorar sus problemas de salud y mira hasta dónde he llegado. Ni yo mismo me lo creo y ahí es donde digo que un campeón del mundo o un empresario de éxito no nace, sino que se hace. Hay que tirarse a la piscina y luchar brazada a brazada y con esta charla quiero transmitir una historia personal de superación, lucha y sacrificios que me ha proporcionado mucho éxito profesional y personal.
¿A qué tiburones se refiere en su libro “Yo no temo a los tiburones"?
A los que están en la mente, que son muchísimo más peligrosos que los que habitan en el mar porque nos frenan y hace que no nos lancemos a los proyectos. Ese es el mayor fracaso, no atreverse a hacer algo.
Gran éxito en la natación. Y su experiencia en el mundo empresarial, ¿cómo ha sido?
Empecé con poco más de 20 años a emprender. Me formé en arquitectura a los 19 en América, poco después monté mi primera empresa, es familiar, un estudio de arquitectura y de construcción en el que me involucro al cien por cien porque disfruto muchísimo con obras imposibles. Retos, otra vez.
¿Cuál fue su mejor experiencia en el mar?
Mi mejor experiencia y la que me dio prestigio fue el campeonato mundial en Hawai, donde conseguí mis mejores resultados. Cruzar de la Península a Baleares fue algo espectacular, 27 horas seguidas nadando, un 5 de enero. Perdí el conocimiento al llegar, pero la experiencia fue alucinante. También lo fue cruzar el Estrecho de Gibraltar y la más anecdótica fue en la Bahía de San Francisco, fue mi primer reto y también el más fácil pero el más mediático porque lo hice con grilletes en los tobillos como los fugados de Alcatraz.
En Galicia también logró hitos. ¿Qué recuerdos le trae?
Dicen que los gallegos te hacen sentir como en casa y es así. Tengo muchos amigos aquí y en el plano deportivo tengo mi experiencia en la Ría de Vigo y el Camino de Santiago a nado. ¡Madre de Dios, hacía un frío horrible, fue durísimo!
¿Sigue nadando?
Cada día. Me retiré hace ocho años pero nado cada día a un nivel muy alto, unas seis horas diarias de lunes a sábado y no lo voy a dejar.
¿La edad es un impedimento para emprender?
Para nada, el impedimento es perder la ilusión y ésta es la que nos hace estar vivos. Creo que todos podemos sorprendernos de lo que somos capaces de hacer. Yo nunca imaginé que podría llegar donde he llegado, pensaba que ser campeón de España ya era mucho y mira.
Cuando escucha a alguien decir no puedo...
Todos tenemos días bajos pero no debemos alargarlo en el tiempo. Si yo hubiera pensado así cuando era pequeño... Para un empresario es importante que esté rodeado de un buen equipo y de gente positiva porque el optimismo se contagia.
Contenido patrocinado
También te puede interesar