PSA Vigo suprime la noche de otros dos domingos este mes ante la caída de los mercados
economía
Se cancelan los de noche de los domingos 15 y 22 de noviembre del sistema 2 (furgonetas y monovolúnes). La previsión para diciembre también es a la baja. No se aplica el ERTE.
PSA Vigo vuelve a ajustar su producción a la baja con la cancelación de más turnos de trabajo. Por el momento ha suprimido el equipo de noche del sistema 2 -donde se ensamblan las furgonetas y los monovolúmenes- de los domingos 15 y 22 de noviembre, mientras que el día 29 se mantiene como opción para poder recuperar parte de la producción.
La factoría de Balaídos -que exporta el 90% de su producción- ya había suspendido el mismo turno del domingo 9 y la previsión para diciembre es a la baja ante "un panorama incierto de producción en un contexto generalizado de cierre de los mercados europeos", según informó ayer la empresa al comité.
El ERTE que PSA Vigo tiene en vigor aún no ha sido aplicado y se seguirá echando mano de mecanismos de flexibilidad con los que cuenta el centro como la bolsa de horas o el turno de horario variable sin que, por el momento, impacte en la plantilla. En la reunión mantenida con el comité también se trataron los dos paquetes de incidencias sobre el ERTE anterior, trasladando a los sindicatos que se empezará a regularizar el complemento de "hijos a cargo" en unos 120 casos, mientras que en lo que respecta a los coeficientes de parcialidad, el SEPE comenzará este mes su corrección. La suspensión de turnos es un ajuste natural de producción teniendo en consideración la evolución de la demanda comercial de coches que está cayendo en Europa debido a las restricciones impuestas en buena parte del continente. En Francia, por ejemplo, los concesionarios están cerrados.
La factoría de Balaídos implantó en los últimos meses el turno de fin de semana en las dos líneas de montaje y es la primera vez en su historia que tiene cuatro equipos en funcionamiento en ambos sistemas. Fue tras el primer estado de alarma, que le obligó a parar casi dos meses, cuando PSA Vigo remontó el vuelo logrando mantenerse inmune a la crisis aumentando la producción e incrementando plantilla hasta superar los 7.000 trabajadores. Se trataba de una situación un tanto artificial que respondía al efecto embalsamiento de aquel primer confinamiento y que provocó que pudiera dar salida a las ventas que no se llevaron a cabo por aquel entonces.
La segunda oleada de la pandemia y las restricciones en toda Europa hacen mella ahora en la factoría viguesa que iba a batir récord de producción de coches en 2020 con más de 550.000 de vehículos. En el mejor de los casos se quedará en el entorno de las 400.000 unidades.
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