La vendimia llega a Rías Baixas
economía
La Denominación de Origen prevé un aumento del 15% en esta campaña que inició ayer Veiga da Princesa (Crecente)
Un invierno y una primavera marcados por temperaturas cálidas y precipitaciones abundantes favorecen que este año la Denominación de Origen Rías Baixas pueda superar los 37 millones de kilos de uva vendimiados, una cifra que se sitúa en torno a un 15% por encima de la cosecha de 2019 y en la que la lluvia de las últimas semanas también ha sido clave para la maduración en las vides. Rías Baixas se adelanta así 10 días al ciclo fenológico y, aunque el grueso de las bodegas realizarán la vendimia durante la primera quincena de septiembre, en Veiga da Princesa comenzaron ayer a recolectar sus uvas en una campaña en la que esperan rondar los 150.000 kilos.
Esta bodega de Arbo, con las vides en la parroquia crecentense de Albeos, toma la delantera gracias al sistema de espalderas para el cultivo de la vid en lugar del emparrado habitual. “Esperamos recoger más cantidad que en la cosecha del pasado año y la lluvia de los últimos días ayudó a que las cepas alcanzasen la maduración. Al no llover durante el verano, las cepas sufrieron cierto estrés hídrico pero las últimas cantidades de lluvia fueron interesantes para aumentar la calidad de la uva”, reconoce Manuel Méndez, responsable de la dirección comercial de Veiga da Princesa.
Los técnicos del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rías Baixas realizaron en los últimos días muestras sobre el estado de la uva para conocer el efecto de estas precipitaciones en términos de graduación, azúcar o acidez. “Es muy probable que gracias a las lluvias se recojan más toneladas de las esperadas. A mediados o finales de la próxima semana la mayoría de bodegas realizarán la vendimia y las expectativas son muy buenas”, afirma Agustín Lago, director técnico de Rías Baixas.
Para conocer la calidad de esta añada, todavía habrá que esperar a que los enólogos estudien los primeros mostos, aunque desde la Denominación de Origen son optimistas con los resultados: “Las lluvias favorecieron la maduración de la uva y provocaron cierto parón, pero con la bajada de las temperaturas y cierta estabilidad prevista la vendimia se adelantará unos diez días al ciclo fenológico. Ahora tan sólo preocupa que se puedan pasar las uvas”, añade Agustín Lago.
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