Los centros invierten en cámaras, equipos de sonido y televisión
UNIVERSIDAD
Destacan que el sistema abre muchas puertas y permitirá contar con invitados como Luis de Guindos que dará una charla el día 21
n n n Las escuelas y facultades de la Universidad de Vigo organizaron las clases en función de sus espacios. En Empresariales y Económicas fueron a un sistema semipresencial porque “la capacidad de las aulas se redujo con las normas covid”. Los alumnos suben al campus una semana sí y otra no. Para ello se realizó una fuerte inversión en tecnología. “Tenemos 34 aulas preparadas para ser aulas íntegra, con equipo de vídeo y sonido para que lo reciban bien desde casa” y se utiliza el gemelo virtual para que asistan a clase en remoto o también a la réplica de los despachos para las tutorías. El salón de actos de esta facultad también se usa para la docencia y se equipó con una televisión táctil de 75 pulgadas, con cámara de vídeo y sonido.
Aunque hubo alguna incidencia el primer día y aún no llegaron todos los equipos por problemas de stock del proveedor, tuvieron también la felicitación de un alumno que siguió la clase perfectamente desde Estados Unidos. Los docentes tienen especial atención a los alumnos de casa, que tiene un chat y pueden abrir el micro para hacer preguntas. Por ahora, la mayoría de los estudiantes de casa no dejan que se vea su imagen aunque para los docentes sería lo deseable.
El decano, Jorge Falagan, señala que cuando pase la pandemia volverán a la presencialidad pero que este sistema abre muchas posibilidades que seguirán aprovechando. Una de esas ventajas es que pueden “traer” a invitados de primer nivel para dar charlas a través de esta plataforma de videoconferencia. De hecho, ya tienen a uno en camino: el vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, dará una conferencia en la facultad el día 21 con este sistema.
Otro ejemplo está en la Escuela de Ingeniería Industrial, un centro que apostó por la presencialidad cien por cien. También en este caso había aulas que se quedaban pequeñas por el aforo que marca la pandemia y porque este año aumentaron la matrícula al pasar de 500 a 550 alumnos de primero. Optaron por dar clase presencial por ejemplo a 45 alumnos y a los 15 restantes a través del campus remoto en zonas de apoyo a la docencia conectados con una tablet pero dentro de la propia Escuela. En Industriales compraron cámaras web con micro omnidireccional y altavoz, además de electrificar y pintar las aulas. Tienen ordenadores fijos que utiliza el profesor para dar clase y que le permite mostrar parte de la pizarra, mientras que los alumnos también pueden hacer consultas. La escuela remodeló numerosos espacios, creó una nueva aula de informática y reconvirtió una sala de estudio en aula de alta capacidad para 70 personas y la antigua cafetería de Torrecedeira es también un aula este año. En este caso están equipadas con cañón y en Torrecedeira con una pantalla interactiva que hace de pizarra. “Aprovechamos los recursos al máximo”, afirma el subdirector, Fernando Cerdeira.n
Contenido patrocinado
También te puede interesar