Los estudiantes, ¿cabeza de turco de la crisis sanitaria?

lucha contra el coronavirus

La Universidad sale en defensa de su alumnos, después de ser acusados de propagar el covid

josé carlos rodríguez
Publicado: 23 oct 2020 - 02:41
Un camarero instala una terraza en una calle de Santiago.
Un camarero instala una terraza en una calle de Santiago.

n n n Los contagios y los casos activos de covid-19 continúan subiendo en Compostela, una ciudad en la que los jóvenes están siendo especialmente señalados como "propagadores" del virus, algo que desde su Universidad se niegan en rotundo a aceptar al aludir al "buen comportamiento" de los estudiantes. En la capital gallega, según la Consellería de Sanidade, los contagios no paran de subir y la cifra total actual de casos activos es 891, lo que ha llevado a la Xunta a endurecer las medidas de restricción y a prohibir las reuniones de personas no convivientes, con el objetivo de tratar de frenar el avance de la pandemia.

Desde el comienzo de esta nueva ola y, sobre todo, con el inicio del curso universitario, en Santiago, donde hay 25.000 alumnos matriculados, se ha puesto el foco en los miembros de esa comunidad educativa como posibles vectores de transmisión, debido a las reuniones privadas en pisos. Cierto es que desde que arrancó el curso universitario en la USC, el pasado 21 de septiembre, se han registrado varias denuncias por "fiestas" en apartamentos. Solo el primer jueves de aquella semana, la Policía Local intervino un total de 28 reuniones de esta índole y tuvo que desalojar incluso un establecimiento donde había más de 70 jóvenes.

preocupación de bugallo

Según indicó el alcalde de la ciudad, Xosé Sánchez Bugallo, que expresó en varias ocasiones a la prensa su "preocupación" ante estos hechos, se produjeron más de un centenar de denuncias durante el mes de octubre y, en concreto, 23 la semana pasada, entre el jueves y el sábado. Esta situación llevó al gobierno local de Santiago a endurecer las sanciones a través de una ordenanza municipal, de manera que las multas pasaron de ser de 200 euros a establecerse tres tramos, en función de los horarios en los que se detecten las concentraciones, con cuantías oscilantes que van desde los 200 hasta los 750 euros.

El pasado 15 de octubre la Xunta decidió realizar un cribado a los alumnos de las tres universidades gallegas, para lo que envió 50.000 test rápidos a las tres instituciones, decisión justificada bajo el argumento de que el colectivo está conformado en general por "personas con una gran frecuencia de interacciones sociales, lo que multiplica las posibilidades de transmisión".

Desde la USC se resisten, no obstante, a aceptar el relato de que son los jóvenes los que están propagando el agente infeccioso y aluden a los datos y al hecho probado de que en la primera semana de curso únicamente se detectaron 14 positivos informados por las autoridades sanitarias en el ámbito universitario y, de ellos, tan solo uno se contagió dentro de las instalaciones. Además, reparan en que la tasa de positivos para la covid-19 entre los estudiantes residentes en el Servicio de Residencias Universitarias (SUR) de la USC es del 0,5 %, pues se identificaron tres casos positivos en la Residencia Universitaria del Burgo das Nacións y un solo caso en el Colegio Mayor Fonseca. También se notificaron 10 casos en el Colegio Mayor Xelmírez, uno en la residencia de estudiantes Rosaleda y otro en la residencia universitaria La Estila, todas ellas privadas y no dependientes del SUR.

La universidad insiste en el cumplimiento ejemplar por parte del alumnado de las normas y recomendaciones sanitarias y, lejos de actuar "de puertas para adentro", los matriculados se han "comprometido" a través de una campaña de comunicación difundida por redes sociales con el lema "No la líes" y de un programa de voluntariado del que forman parte más de un centenar de alumnos con el objeto de "concienciar a los estudiantes y a toda la comunidad en general" en el respeto de las normas acordadas.

Uno de esos estudiantes es Xan Lois Alcayde, alumno de la facultad de Ciencias de la Comunicación, que apela a la "responsabilidad individual y colectiva" tanto de sus compañeros de todas las facultades como de otros colectivos. "Estamos comprobando que el alumnado está cumpliendo a rajatabla las medidas sanitarias, está siendo un ejemplo; y particularmente aquí en Santiago, donde, insisto, los casos son mínimos", asegura en una conversación.

Otros alumnos como Laura entienden que el contacto entre estudiantes sí que puede afectar al número de contagios pero cree que "se está criminalizando a la gente joven" cuando las fiestas o reuniones privadas son "minoritarias". "Las fiestas son muy pocas y hacen demasiado ruido", puntualiza otra alumna.

más terrazas por el mazazo

El Ayuntamiento está trabajando en un decreto que permita a los establecimientos hosteleros ampliar sus terrazas para que puedan retomar su actividad con el cumplimiento de las preceptivas medidas de seguridad ante las previsiones de que las restricciones se extiendan hasta Semana Santa. Así lo avanzó ayer el regidor de la ciudad, Xosé Sánchez Bugallo, que explicó a los medios de comunicación que se trabaja en la redacción de una norma en este sentido para “paliar” el “mazazo a la hostelería” que suponen las normas decretadas por la Xunta en la ciudad y que impiden el servicio en interiores a bares y cafeterías y únicamente consienten la atención en exterior. n

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