Feijóo dice que Almuiña pidió el relevo
EL EJECUTIVO GALLEGO
Los conselleiros tomaron posesión y celebraron su primer consello. Feijóo les pone deberes: "trabajar a destajo; ser conselleiro no es un premio ni un cheque en blanco, exige sacrificio y ahora más que nunca".
Nueve conselleiros juraron y dos, Valeriano Martínez (Facenda) y Julio García Comesaña (Sanidade), prometieron su cargo en el acto de toma de posesión como miembros del Gobierno que preside Alberto Núñez Feijóo para la XI Legislatura y que prevé, por primera vez desde 2005, dos vicepresidencias. El acto institucional, que tradicionalmente se desarrolla en las dependencias del Pazo de Raxoi, sede del Gobierno autonómico, se trasladó en esta ocasión a los exteriores del edificio de la sede administrativa de la Xunta, en el barrio de San Caetano, para poder cumplir con las restricciones de distancia física motivadas por la pandemia del covid-19.
Así, uno a uno y empezando por el vicepresidente primero de la Xunta y conselleiro de Presidencia, Xustiza e Turismo, Alfonso Rueda, los miembros del ejecutivo de Feijóo, que junto a él se reunieron en el primer Consello de la Xunta en la misma mañana de ayer, expresaron su compromiso de acatar y hacer preservar el Estatuto de autonomía y la Constitución española.
A todos los conselleiros se dirigió Núñez Feijóo en sus primeros momentos como miembros del Ejecutivo en la nueva Legislatura con el objetivo de ser “sincero” con ellos y advertirles de que los problemas que debe encarar Galicia no les darán “cien días” de descanso.
Los meses más difíciles
Les encomendó, por tanto, ponerse a trabajar desde el primer momento y de forma intensa porque “los primeros meses de la legislatura serán los más difíciles”. Con este mensaje, el presidente de la Xunta les dejó claro que formar parte del Gobierno de Galicia no es ni “un regalo ni un cheque en blanco”, sino que supone un “mandato que implica inmediatamente la asunción de responsabilidades y sacrificio” para estar a la altura de un pueblo exigente como es el gallego “y ahora más que nunca”. Núñez Feijóo puso el listón alto a los nuevos conselleiros en los que confía para que lo acompañen en un nuevo mandato que precisará de un Ejecutivo con “más energía, más experiencia y más pasión” que el Gobierno que, en su día, designó en 2009 a su llegada a San Caetano y del que solo continúan formando parte Alfonso Rueda y Rosa Quintana.
De cara a la nueva etapa que se abre en esta Legislatura, el mandatario autonómico remarcó que “el virus que vino a cambiar nuestras vidas también cambió la idea que teníamos del Gobierno hace dos años cuando Galicia crecía y creaba empleo” y que ahora debe afrontar retos desde una óptica de crisis económica y también sanitaria y social en tanto que “ahora mismo la prioridad es hacer frente a la pandemia en todos sus frentes”. Con este reto y en un momento “de extraordinaria dificultad”, Núñez Feijóo optó por reforzar el perfil económico de su gabinete creando una vicepresidencia económica, con Francisco Conde, uno de sus hombres fuertes, al frente. Con el mismo objetivo decidió crear una Consellería de Emprego e Igualdade que dirigirá una persona de la “cantera” y que “conoce bien” San Caetano, María Jesús Lorenzana Somoza, y cuyo máximo reto será pelear por la creación de empleo en la comunidad autónoma y acabar con la discriminación salarial que todavía existe entre hombres y mujeres.
Rueda avisa a sus compañeros de Gobierno: "Aquí se viene a sufrir"
En nombre de los nuevos conselleiros, tomó la palabra el vicepresidente primero, Alfonso Rueda, que como uno de los miembros veteranos del Gobierno admitió que, tal y como demostró el frío que marcó la toma de posesión, “aquí se viene a sufrir, ya lo dice el presidente”. Ser conselleiro de Núñez Feijóo es, en su opinión, una “ocupación voluntaria pero dura” aunque repercute en uno mismo con una satisfacción que merece la pena porque también se viene “a disfrutar” de la oportunidad que supone ofrecer un servicio público y valioso para la ciudadanía.
Once años después, Alfonso Rueda cree que ser parte del Gobierno de la Xunta “merece la pena” por el enriquecimiento profesional y la experiencia política que supone, aunque también por las vivencias personales que comparten en “familia” todos los conselleiros. Su recuerdo favorito, confesó Rueda, es un “no recuerdo” ya que, aseguró, echando la vista atrás no rememora “ningún mal rollo entre nosotros ni ninguna mala palabra” porque en ninguno de los equipos que conformó Núñez Feijóo hubo rivalidades sino que “todos estamos siempre para ayudar a los demás”. "El jefe, el primero", remarcó.
Por ello, “estamos dispuestos a seguir trabajando como creo que trabajamos hasta ahora” para conseguir empujar a Galicia hacia una etapa de recuperación tras la crisis del coronavirus que, inevitablemente, marcará la nueva Legislatura, concluyó. n
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