En Marea se da unos días de reflexión en el caso Quinteiro
Galicia
Carmen Santos cierra filas con la diputada de su formación identificada en un caso de vandalismo
n n n Los órganos de dirección de En Marea tendrán unos días sin reuniones tras aumentar la tensión interna por la situación creada a raíz del incidente de la diputada Paula Quinteiro con la Policía Local el pasado sábado 18 y ante las discrepancias entre el órgano político (el Consello das Mareas) y el grupo parlamentario. Mientras el portavoz parlamentario y del partido, Luís Villares, guardó silencio, internamente llegó a consensuar con el resto del grupo la apertura de un expediente a Paula Quinteiro, una postura que cuando la quiso defender ante el Consello das Mareas no contó con el apoyo de la mayoría de este órgano y él mismo, junto con los otros dos diputados presentes, se abstuvieron ante el posicionamiento oficial del partido: pedir la dimisión de Quinteiro.
El lunes, tres días después de la reunión del máximo órgano de decisión entre plenarios, el grupo parlamentario celebró una reunión que duró todo el día con un receso para comer y de la que salió un posicionamiento mayoritario pero no unánime, ya que de nuevo Villares y los otros dos diputados -uno de Anova y otra de Cerna- se descolgaron del consenso. En este caso, el grupo, en el que Podemos -fuerza a la que está inscrita la diputada implicada-, acordó apoyar la continuidad de Quinteiro y que se abra un expediente interno hasta que se aclaren las circunstancias del altercado del domingo de madrugada.
De hecho, la única voz que ha salido públicamente en el día después a ese encuentro fue la de la secretaria general de Podemos Galicia, Carmen Santos. Y lo hizo para cerrar filas con la diputada y atacar al PP, al que acusa de tratar de "destrozar" la vida de la joven parlamentaria, que entró en el Pazo do Hórreo como la benjamina de sus señorías.
Además de focalizar sus críticas en el PP, Carmen Santos se volvió a desvincular de las decisiones de la dirección política de En Marea (que pidió la dimisión de Quinteiro), una postura que la dirigente en Galicia de la formación morada ya mantuvo en otras ocasiones, pese a que se presentó a las elecciones autonómicas en una candidatura de esta formación -de adscripción individual y en la que no están representados como tal los partidos políticos, tampoco Podemos-.
Y en medio de esta polémica se encuentra el liderazgo de Villares, quien en su día se alineó con una lista ajena a la candidatura con la que él se presentó a los órganos de dirección para hacerse con las riendas del partido, además de presidir el grupo parlamentario. Fuentes de En Marea consultadas señalaron que ahora se darán unos días de "reflexión" antes de dar un nuevo paso tras el último pronunciamiento del grupo. Aunque es habitual que la coordinadora se reúna los miércoles, en este caso no está previsto hasta después de Semana Santa.
silencio de los alcaldes
Mientras, los tres alcaldes que auparon a Villares a la candidatura a la Presidencia de la Xunta, y un día después de que el grupo ignorase la petición del Consello das Mareas, optaron por evitar "alimentar" la polémica que se ha abierto y únicamente el regidor coruñés, Xulio Ferreiro, agregó que en su opinión "sería mejor" que grupo y Consello das Mareas "coincidiesen" sobre el futuro de la diputada.
Por su parte, el alcalde de Santiago de Compostela, Martiño Noriega, optó por no hacer declaraciones a este respecto, aunque sí se pronunció en días pasados sobre esta cuestión al manifestar su confianza en la actuación de la Policía Local, que realizaba un control nocturno después de que un vecino alertase de que un grupo de jóvenes había roto varios espejos retrovisores, y también juzgó lo ocurrido como un "incidente menor", en la línea de lo que le trasladó -aseguró Noriega- el propio jefe policial.
El histórico nacionalista Xosé Manuel Beiras llegó a pedir la dimisión de Paula Quinteiro , mientras que el regidor ferrolano, Jorge Suárez, se reservó su opinión sobre el caso.
Por su parte, el secretario general del PPdeG, Miguel Tellado, constató que el "desafío permanente a Luís Villares dentro de su propia organización desacredita a En Marea como primera fuerza de la oposición". n
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