Oubiña: "UCD me quiso pagar los intereses pero fraga no me devolvió ni un duro"

Galicia

xabier r. blanco. OURENSE local@laregion.net
Publicado: 01 jul 2018 - 03:46
Declaraciones de Laureano Oubiña en Baión

La vida de Laureano Oubiña es novelesca. Se ha escrito mucho de él, "sobre todo mentiras", y por eso ha decido publicar 'Toda la verdad'. El viernes presentó sus memorias con el Pazo Baión de fondo. Ya ultima la segunda parte. Dice que ahora trafica con libros.

¿Cómo era el niño Laureano Oubiña?

Pues un niño normal. Fui a la escuela hasta los 14 años y después me marché de la casa de mis padres.

¿Adónde?

Pues a trabajar para ganar para comer. Trabajaba en el ramo del transporte de mercancías, café, gasoil y después con alguna caja de tabaco de los barcos canarios y así... También llevé pasajeros. Tenía una camioneta de nueve plazas sin carné y viajaba con un conductor al lado que sí lo tenía pero no sabía conducir. En aquellos tiempos pasaba eso. Llevé a gente a Suiza, Alemania, Holanda; gallegos y también portugueses, que no podían salir de su país y se les arreglaba la documentación como si fuesen gallegos.

¿Cómo comenzó con el contrabando?

Mis padres tenían una taberna en A Modia y había las cartillas de racionamiento para distribuir comestibles, que eran estraperlo de lo más básico, de comida. Los que tenían ochos hijos igual recibían menos alimentos que una familia con dos porque no podían ir a las misas y a las novenas. Nosotros hacíamos de intermediarios y así comienzas a negociar y cuanto más lo haces más te va gustando ese negocio. Cuando marché de casa seguí con el café y con el gasoil de los barcos para la automoción.

La vida del contrabandista no parece tan idílica como se pinta ahora.

De bonita no tenía nada. A las cinco de la mañana ya ibas con un viaje de gasoil para Lalín o A Estrada y regresabas cargado de leña. No tenías una prenda que no oliese a gasoil. Ni se salvó el traje que llevé a la boda cuando me casé la primera vez con 17 años.

Y después pasa al tabaco.

Bueno, ya en esa época negociaba con alguna caja de los barcos canaros que comenzaban a venir a Vilagarcía. Se la comprabas al cocinero, al capitán... No era yo solo, había más gente que hacía lo mismo.

¿Con complicidad policial?

De alguna manera sí. Un guardia civil podía cobrar en eses años 150 pesetas y algunos tenían un rebaño de hijos y pasaban más hambre que un maestro de escuela. Igual no le dabas dinero, pero sí algo de comida. Después ya se incrementó para que mirasen para otro lado porque sin ellos es imposible y a día de hoy igual.

¿Recuerda cuándo ganó el primer millón de pesetas?

La verdad es que no, pero había semanas que igual lo ganabas, pero trabajando sin ir a la cama. Le estoy hablando de cuando tenía 15 o 16 años moviendo en una semana 15.000 litros de gasoil.

¿Cuánto dinero ha visto junto en su vida?

Tampoco lo recuerdo, pero con el tabaco se movía mucho. Había veces que trabajábamos 15 días de oscuro y una vez repartidas las cajas tenías que cobrarlas para pagarlas.

¿También con complicidad política?

Hombre claro. Precisamente con la dictadura el alcalde de cada pueblo sabía más o menos la ocupación de cada uno. Había que hacerlo de manera discreta, pero en un pueblo pequeño como Cambados el alcalde sabía a lo que te dedicabas, pero no le preocupaba demasiado. De hecho el café lo tomaba con el alcalde, aunque yo no me podía quedar a la partida de dominó porque tenía que trabajar.

Dijo en la revista ‘Vanity Fair' que usted había financiado campañas de UCD y de AP.

Sí, yo financié a UCD y me devolvieron hasta el último céntimo. Incluso me querían pagar los intereses que no los cobré porque yo era de esa línea política. Después también algo a AP del señor Fraga. Fraga, de todo lo que llevó, no me devolvió ni un duro.

Hasta la ‘operación Nécora'...

A los 15 o 20 días de la ‘Nécora', Fraga tuvo una cena mítica en Cambados y, después de comer yo con él cantidad de veces, dio un mitin diciendo que "a narcotraficantes como Oubiña hay que meterlos en la cárcel de por vida". Ése era el señor Fraga, él y todos los políticos. Como tengas un hermano político sabes que lo has perdido.

Y en Portugal...

(Interrumpe) Yo nunca me escapé a Portugal como aparece en la serie 'Fariña'. Para nada, ni tampoco viví nunca en el Pazo Baión ni me detuvieron allí. Lo hicieron en la casa familiar de A Laxe. Esa serie lo que tiene de verdad es algún nombre y apellidos. El resto es todo falacia barata.

¿Tiene constancia de la reunión con el presidente Fernández Albor en Portugal?

Yo no tengo constancia de eso ni tampoco estuve allí.

¿Nunca lo habló con Terito?

No. A Otero yo lo tuve en la sociedad, a él y a Nené Barral, no al revés, pero yo prefería trabajar solo y no los quise. Fue cuando él comenzó a chivarse de mis barcos cargados de tabaco. A la tercera vez lo fui a buscar al Parador de Cambados y fue cuando le disparé el tiro. Iba con la intención de acabar con él pero, afortunadamente para él y para mí, el que venía conmigo me agarró y el tiro se fue al portalón de la entrada del parador. Terito cayó desmayado en el jardín y soltó un montón de mierda.

Pero se dijo que fue Vicente Otero el que disparó tras una discusión por la aportación a AP.

Eso es mentira, el sargento de Cambados era mi amigo y cambió la dirección del casquillo de la bala y por eso le gané el juicio. Todo lo que se dijo en la prensa es mentira.

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