Buscan a un español que se enfrentó a un terrorista
ataque yihadista
Una joven madrileña pasó la noche del ataque encerrada en la iglesia donde encontró refugio
Un español residente en Londres llamado Ignacio Echeverría, de 39 años, todavía no ha podido ser localizado por su familia desde que fue visto por última vez la noche del sábado en uno de los lugares donde se produjo el atentado. La familia explica que Ignacio regresaba de patinar en un parque con sus amigos cuando vieron como un hombre apuñalaba a una mujer en el entorno de Borough Market. Los amigos del desaparecido explicaron a los familiares que fue el único del grupo que se paró para socorrer a la mujer que estaba siendo apuñalada y se enzarzó con el agresor. La última vez que le vieron estaba tendido en la acera. Desde entonces, ni la familia ni sus amigos han logrado contactar con él ni encontrarle en hospitales, pese a haber llamado al consulado español, a la policía y a los hospitales de la zona.
Según la familia, Ignacio va probablemente indocumentado, dado que regresaba de hacer deporte y no debía llevar su carné de identidad consigo. Mide aproximadamente 1,75 metros e iba vestido con pantalones vaqueros, zapatillas "Vans" negras y jersey oscuro, además de una cadena de oro. Una hermana del desaparecido, residente también en Londres, ha intentado visitar los hospitales donde se está atendiendo a los heridos en el atentado para tratar de encontrarle pero, según explican los familiares, las instalaciones han sido acordonadas y no han podido acceder todavía ni han recibido ninguna confirmación de que la identidad de alguno de los heridos se corresponda con la de Ignacio.
Refugiada en la iglesia
Otra española, María Bonet Otaño, madrileña de 19 años, se encontraba la noche del sábado en los aledaños del Borouhg Market, uno de los escenarios de los ataques, cuando, tras escuchar un tiroteo, empezó a correr y pudo refugiarse en una iglesia en la que pasó toda la noche.
Sobre las 22,00 horas, María y una amiga francesa salieron de la estación de metro de London Bridge y cuando llegaron frente al mercado vieron a varias personas tumbadas en el suelo, pero en ese momento no pensaron que podía ser un atentado.
La española, que vive desde hace dos meses en Reino Unido donde trabaja de "aupair", fue consciente de que algo estaba pasando unos minutos después cuando vio llorar a una chica que pasaba cerca de los cuerpos tumbados y les dijo que "estaban ensangrentados".
En ese momento, según relata, oyó un tiroteo y, junto con su amiga, comenzó a correr hasta una iglesia cercana en la que entraron para protegerse y donde fueron acogidas por un grupo de feligreses. Desde allí podían ver cómo las calles estaban cortadas con coches de policía y de bomberos, así como la salida de la iglesia "taponada" con unos cubos de basura. La policía acudió en varias ocasiones a la iglesia pero no dejó salir a nadie. María y su amiga permanecieron dentro hasta las ocho de la mañana y durante toda la noche fueron informadas de lo sucedido a través de los mensajes.
"¿Tengo miedo?: si, pero tampoco me voy a encerrar en casa", asegura la joven madrileña, quien tiene pensado permanecer en Londres hasta el mes de agosto cuando regresará a España para comenzar sus estudios de Comunicación Audiovisual y Periodismo.
Contenido patrocinado
También te puede interesar