Silencio y quietud envuelven a Roma, cerrada por la epidemia

Virginia Hebrero
Publicado: 13 mar 2020 - 01:22
La Fontana de Trevi, completamente vacía de público y turistas.
La Fontana de Trevi, completamente vacía de público y turistas.

Un extraño silencio envuelve a una Roma vacía y casi sin actividad en el primer día del cierre total de comercios y negocios no esenciales decretado por el Gobierno italiano para tratar de contener la epidemia de coronavius, que ya ha causado en Italia 12.000 contagios y más de 800 fallecidos. Las antes bulliciosas calles del centro histórico, repletas de viandantes y turistas, están desiertas, a excepción de las pocas personas que salieron a comprar a algún supermercado o tienda de alimentación, uno de los pocos negocios que tienen permitido abrir.

Cafés, bares, restaurantes, heladerías, pastelerías, peluquerías, barberías, centros de belleza, tiendas de ropa, zapatos o bolsos, joyerías, todos echaron las persianas y colgado carteles del estilo "cerrado por emergencia del COVID-19" o "cerrado por la situación sanitaria".

"¿Para qué medio trabajan? ¿Pueden enseñarnos los documentos?". Varios policías que patrullan a pie por las cercanías de una Fontana de Trevi completamente vacía de visitantes se acercan al ver a los periodistas e con una cámara. El decreto del Gobierno italiano que convierte a toda Italia en "zona roja" y limita drásticamente los desplazamientos y el contacto social establece que los ciudadanos que transiten deben mostrar una "autocertificación" especificando que están trabajando, yendo a comprar bienes de primera necesidad o regresando. No hay una prohibición explícita de pasear, pero sí se establece que solo se puede salir de la casa por motivos de trabajo, salud o necesidad. No está permitido estar en la calle sin un motivo de peso.n

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