Dos leyendas del cuadrilátero disfrutan del verano guardés
antón ferreira. a guarda
El campeón de España de peso gallo, Miguel Velázquez, eligió la villa donde comparte los paseos con el vigués Fernando Bernardez
nnn Miguel Velázquez, desde hace tres años elige A Guarda para pasar algunos de sus días de vacaciones y llega a esta tierras atraído “por lo que conlleva el nombre de Galicia: lo bonita que es, lo bien que se está, el verano con temperaturas idóneas, la gente que es fabulosa y su gastronomía”.
Su relación con Bernárdez, vigués, afincado en A Guarda campeón de España del peso gallo y el segundo boxeador gallego que logró disputar el Título de Europa contra el francés Daniel Trioulaire, haciendo combate nulo, permitió al galo retener el título, se remonta a años atrás, porque “éramos colegas, aunque yo un poco mayor que él, y entrenábamos en Madrid los dos”, recuerda el tinerfeño.
Y Bernárdez corrobora las palabras del legendario peso ligero: “en Madrid hemos coincidido con gente muy conocida en el ambiente boxeístico: Evangelista, que boxeó con Casius Clay; Perico Fernández del que fui sparring en Torrelodones; Durán…”
Piensan que el boxeo “ha perdido en calidad, puede haber más gente, pero con menos hambre”, asegura Velázquez, y lo aclara Bernárdez “es que antes había más necesidad”.
Una necesidad que explica el protagonista del épico combate Velázquez-Carrasco que se puede visionar en youtube: “Yo empecé en el boxeo, no porque me gustara ni muchísimo menos; por necesidad. Los domingos tenía que esperar a que me secara la camisa que había lavado el sábado para poder salir un poquito más decente a la calle”, y aporta su punto de vista el vigués “hay algo importante: deportes había de todos, pero deportes donde ganar dinero, si no salías futbolista era en el boxeo. Porque, ¿a quién tenías en el tenis? A uno, a Santana, y no había más; ¿a quién tenías en las motos cuando ahora tenemos cuarenta campeones, teníamos a Ángel Nieto, ¿quién practicaba baloncesto? Nadie; el balonmano, casi igual”, y como broma Velázquez, ríe porque pese a su 1’70 metros, dice “no daba la talla”. “Si había algo de necesidad, y además si querías llamar la atención, era estar en el boxeo; porque del boxeo se hablaba, y se competía; y del fútbol igual”, recuerda el peso gallo gallego.
Recuerdos
Miguel recuerda sus momentos de gloria, “tuve una época muy buena, y era, por decirlo sin ánimo de fanfarronería, era bueno (lo que corrobora el vigués: “técnicamente era muy bueno”); yo boxeaba con todos y ganaba a casi todos” y es que los perdidos lo fueron por distintas circunstancias, alguna que aclara Fernando Bernárdez: “es que si tú iba a boxear, y boxeabas en la casa del otro, tenías que ganar muy claro, muy claro porque si no, levantaban la mano del de casa”. Y al de Tenerife le levantaron la mano para proclamarlo Campeón del Mundo, además de Campeón de Europa, de España y del Mundo Miliar. Disputó 73 combates, de los que ganó 33 por nocaut y otros 33 por puntos, y tuvo 4 derrotas.
Hace memoria el exboxeador que se instaló en Madrid por cuestiones de amor, y piensa las peleas con derrota “he perdido una en Italia…; la de Carrasco (vuelve a intervenir el vigués: “fue una pelea muy importante, y muy, muy dura; fue una pelea con una repercusión enorme”) hablándose del boxeo de antes del Velázquez-Carrasco y de después del Velázquez-Carrasco”.
En sus recuerdos, Miguel Velázquez rememora su llegada a Madrid: “a mi me trajeron de Tenerife a Madrid para entrenar con los boxeadores que iban a ir a la Olimpiada de Tokio, en el 64. Y tuve la suerte de ir a la Olimpiada (recuerda algunos posibles candidatos a estar en Tokio como Dopico o los hermanos San José, de Zamora)”. En la capital nipona, el tinerfeño hizo “medio contactos” para viajar a Sidnei tras la Olimpiada. Con sus veinte años, no le dejaron viajar: le esperaba la “Mili” y “conocí a una chica que lleva conmigo 53 años” y ya no volví a Japón y me quedé en Madrid.
Aunque la vida da sus golpes, Velázquez recibió “mas golpes del boxeo que de la vida”, Bernárdez cree que el mayor número de golpes no se reciben en el ring, sino en el gimnasio “puedes tener un combate duro, pero es uno cada tres meses, por decir un número; y no todos son duros, a veces ganas en el primer asalto, y si pierdes por KO, pues mejor: te dieron un buen golpe y ya no llevas más…es en el entrenamiento de todos los días donde recibes más golpes, porque no solo haces guantes con los de tu peso, sino también con los que te llevan diez kilos, y es a diario”.
Bernárdez y Velázquez se van por una calle del casco urbano de A Guarda tras su café mañanero en la plaza principal de A Guarda, el buen tiempo, pese a las nieblas, invita a callejear, y eso hacen cada día. n
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