Las mariscadoras de Arcade denuncian recibir presiones
Llevaron a la Guardia Civil órdenes del patrón mayor de la Cofradía que les impedirían realizar trámites administrativos de no pagar varias cuotas además de no reparar su embarcación
El conflicto entre las mariscadoras a pié de Arcade y la Cofradía de Pescadores Virxe do Carme continúa escalando en los juzgados. Las mariscadoras presentaron una nueva denuncia tras criticar que habrían sufrido presiones por decisiones del patrón mayor de la Cofradía en forma de nuevas restricciones en sus labores.
Aseguran que además de impedir el arreglo de la embarcación “Arcade II”, que las mariscadoras utilizan para desplazarse a los bancos marisqueros en la Ría y realizar la siembra de marisco, habrían recibido una nueva orden que les impediría realizar trámites administrativos en la Cofradía. Según las mariscadoras, esta entidad pública financiada por las administraciones habría condicionado estos trámites al pago de cuotas impuestas a cada socio. Las cuotas, establecidas el 26 de febrero y el 29 de abril ascienden a 650 euros anuales y 20 mensuales, respectivamente. Frente a esta situación, la presidenta de la Agrupación de Marisqueo a pie presentó una denuncia ante la Guardia Civil al considerar que se estarían vulnerando sus derechos como miembros de la Cofradía.
Este conflicto no es un incidente aislado. Hace apenas dos semanas, trabajadoras de la Agrupación de Mariscadoras de a pie de la Cofradía presentaron una querella contra el patrón mayor por presuntos delitos de prevaricación, administración desleal y coacciones ante el Juzgado de Instrucción de Redondela.
En la querella, las denunciantes señalaban una situación económica preocupante en la Cofradía, atribuida a la escasez de capturas de recursos pesqueros. Las mariscadoras trataron de mitigar estas dificultades económicas adversas de manera independiente, gestionando sus propios ingresos. El documento judicial indicaba que el patrón mayor había mostrado disconformidad con la autonomía económica de las mariscadoras y tomó medidas para presionarlas a transferir fondos a la Cofradía, alegando una deuda. En particular, destacaban la devolución de cantidades que las mariscadoras aportaron para la reparación del “Arcade II” y para cubrir los costes de vigilancia de los bancos marisqueros. Las querellantes también mencionaban la prohibición del uso de la embarcación y la imposición del pago del IVA de las facturas de la Cofradía a las mariscadoras.
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