China ya recurre a la tecnología ante el virus

LA AMENAZA DEL CORONAVIRUS

Drones que sobrevuelan ciudades para fumigar y recordar que es obligatorio llevar mascarilla, coches-termómetro que patrullan las calles y aplicaciones para móvil donde se informa de los casos más cercanos: China ha recurrido a la tecnología como nunca antes para frenar el brote de coronavirus.

Víctor Escribano y Jesús Centeno
Publicado: 10 mar 2020 - 00:55
Un ciudadano chino consulta su móvil para informarse de la evolución del virus.
Un ciudadano chino consulta su móvil para informarse de la evolución del virus.

Desde hace ya dos meses, muchos ciudadanos del país asiático viven, trabajan y hacen sus compras de forma casi virtual mientras las autoridades vigilan sus movimientos a través de los datos que quedan almacenados en los códigos QR, que indican si una persona corre el riesgo de contraer el virus o si necesita cuarentena. De hecho, para entrar en ciertos lugares, a veces incluso en la propia vivienda, los ciudadanos no tienen más opción que conseguir uno de estos códigos con sus móviles, mediante populares plataformas de pago como Alipay o de mensajería como WeChat, desarrolladas por los gigantes Alibaba y Tencents. Cada localidad establece diferentes normas, pero en Hangzhou (este), obtener un código de color verde significa poder seguir haciendo una vida prácticamente normal y utilizar todos los servicios públicos; el amarillo implica una cuarentena de siete días, y el rojo, una de catorce. Para conseguir uno hay que responder a una serie de preguntas como si se ha estado en los últimos 14 días en áreas afectadas, si se ha estado en contacto con personas contagiadas o si se han desarrollado síntomas relacionados con la enfermedad.

Asimismo, las autoridades también están empleando los macrodatos ("big data") provenientes del transporte público, de operadoras telefónicas o incluso de las farmacias, que en algunas ciudades están obligadas a registrar la identidad de quienes compran determinados medicamentos para detectar posibles contagios.

Eso sí, en diversas ciudades es ya obligatorio enseñar un código verde para poder utilizar servicios como el metro o para, por ejemplo, entrar en algunos supermercados, mientras que en algunos barrios y complejos residenciales hay puntos de control en los que las autoridades los revisan.

coches y drones

Entretanto, la prensa local se vanagloria de cómo China está utilizando su tecnología punta para paliar el brote, destacando noticias como la puesta en circulación de unos automóviles de la marca Baojun equipados con sistemas de medición de temperatura infrarroja, informaba hace unos días el rotativo Global Times. Estos coches pueden reconocer con precisión las caras de las personas y medir temperaturas desde dos metros de distancia, con un margen de error de 0,2 grados centígrados. Si se descubre que alguien tiene fiebre, el vehículo emite una advertencia y señala con un sensor a la persona.

Y no sólo coches: también se están empleando en la lucha contra el virus varios tipos de robots que hacen de asistente en los hospitales, impresoras 3D -para hacer moldes de las tan necesitadas mascarillas- y hasta drones que fumigan desde el aire para reducir el riesgo de infecciones.

Los drones también se están usando para entregar paquetes, avisar de las políticas sanitarias de las autoridades a modo de altavoz y para acercar los códigos QR a los conductores mientras éstos esperan en los peajes, relata la revista especializada en tecnología Abacus. Equipados con sensores térmicos remotos, también toman la temperatura desde el cielo e informan en el acto de posibles cuadros de fiebre, aunque algunos ciudadanos han denunciado que sus diagnósticos no son del todo rigurosos, añade la publicación.

Sin embargo, el uso de "big data" ha causado cierta inquietud entre los internautas chinos, preocupados por su privacidad.n

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