El consumo de propionato, un ingrediente alimentario ampliamente utilizado en productos horneados, alimentos para animales y saborizantes artificiales, parece aumentar los niveles de varias hormonas que están vinculadas con el riesgo de obesidad y diabetes, según una nueva investigación dirigida por la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, en colaboración con investigadores del Hospital Brigham y de la Mujer, en Estados Unidos, y el Centro Médico Sheba en Israel.