Candela Cabello: “La responsabilidad social nos hace crear una cadena grande con impacto real”
"Grupró nace de una fusión de seis empresas, después de ver que teníamos muchos puntos en común", explica la gerente inmobiliaria de la empresa
La inmobiliaria Grupró nació hace un año de la fusión de media docena de empresas del sector del área de Vigo. Ahora decide dar un paso más al crear una línea de responsabilidad social empresarial. Su primera acción será apoyar a la Fundación del Síndrome de West, que afecta a los niños en edades muy tempranas. Han organizado una gala para recaudar fondos.
¿Cómo ha sido este primer año?
Grupró nace de una fusión de seis empresas, después de un recorrido de varios meses en el que nos juntamos en varias reuniones y empezamos a ver que teníamos muchos puntos en común. El mayor era la generosidad. Pusimos contratos en común, técnicas de venta, clientes y propiedades, sin recelos. Ahí nos dimos cuenta que teníamos una filosofía: compartir para crecer. Empezamos a fraguar este primer aniversario y uno de nuestros socios propuso meternos en la responsabilidad social. Un proyecto enorme.
¿Cómo ha sido el camino para elegir la Fundación Síndrome de West?
Un socio tiene a su niño afectado por el Síndrome de West, que es la fundación con la que vamos a colaborar este primer año. Tuvimos un par de entrevistas con Nuria Pombo, la directora, y nos contó cómo colaboran con familias, en el punto en que la Seguridad Social ya no cubre. Durante la gala (el día 31) haremos una recaudación. Abriremos un departamento de Responsabilidad Social Empresarial y lo haremos en la gala firmando convenios con nuestros colaboradores y clientes. Queremos que todas las transacciones que pasen por Grupró se destine un porcentaje a la fundación.
¿Por qué ven necesaria la responsabilidad social?
Creemos que es fundamental. Nos hace sentir bien. Nos hace colaborar con nuestro entorno y si ponemos nuestro granito de arena podemos crear una cadena grande y hacer algo que va a tener un impacto real. Nos dedicamos al inmobiliario, pero vivimos en una sociedad y queríamos transmitir esa filosofía de Grupró, esa generosidad.
No es habitual, sobre todo en un sector como el inmobiliario.
No lo es, pero vamos a hacer que lo sea. Este es un sector frío y material. También un poco por eso, por sacar esa visión del sector. Somos personas, dentro de las empresas hay personas.
El objetivo es ayudar este año a 30 niños de la Fundación Síndrome de West.
La elección es porque el hijo de uno de nuestros socios padece el síndrome. Desde hace tiempo nuestro socio nos contaba cómo se desarrolla la enfermedad, aunque su hijo la padece de forma leve, pero sí que es verdad que tenemos conocidos en común más afectados. Lo teníamos muy cerca. Al final la fundación funciona de manera colaborativa haciendo carreras, comidas y muchas cosas.
¿La inspiración llega de iniciativas similares o son pioneros?
No he visto nada similar. Me encantaría ser pionera. Además, hemos iniciado otra iniciativa a la par, que es hacer comunidades energéticas. Una cuestión de impacto medioambiental.
¿Cómo trabajan?
Lo primero y más importante es la no competitividad interna. Hemos vivido en otros modelos de inmobiliaria que tienen un gerente y agentes y que se pelean por clientes y propiedades. Nosotros desde el inicio cada uno se especializa en una materia. Nos sentamos todos juntos y lo hacemos todos juntos.
¿Qué les ha llevado a este modelo diferente de negocio?
En diciembre de 2022 vi que el mercado inmobiliario cambiaba. Solos no podíamos crecer más. Lo puse en común con una colega de otra inmobiliaria, luego con otras inmobiliarias y resultó que no estaban cómodos donde estaban. En tres meses hicimos muchas reuniones, encajamos, dejamos atrás nuestras pequeñas marcas. Y estamos muy emocionados.
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