Ismael Rodríguez: “La gente me pedía más acción para la segunda novela y así lo hice”
"Habrá una tercera entrega y será definitiva, pero esta es realmente buena y estoy preocupado por llegar a ese nivel", confiesa el novelista y Policía Local
Ismael Rodríguez se debate entre el deber que tiene como Policía Local de Vigo y su faceta como novelista. Con su primera entrega, “El precio de las dos vidas”, plasmó las aventuras de Rafa Domínguez, un joven que regresa a Vigo y que lucha por dejar atrás un pasado oscuro. Ahora presenta la segunda parte, “El precio del pasado”, donde se introduce más en la psique del protagonista y en su relación con el entorno.
¿Qué le espera al lector en “El precio del pasado”?
La primera, “El precio de dos vidas”, fue una novela corta, más sencilla de leer y tenía un final abierto. Por tanto, la gente me insistió en que continuase, y por ello escribí la segunda. Tiene una conexión directa, de minutos con el final de la primera, y se van a encontrar un personaje mucho más construido, así como todo lo de su alrededor. Además, se rescatan personajes de la primera, que ayudarán a crear toda la acción. Si gusta la mitad de la primera, ya me doy por satisfecho.
La personalidad de Rafa, ¿coincide con la de Ismael Rodríguez?
Como cualquier autor, en la primera sí tiene mucho de mí. Creo que todos los escritores noveles utilizan esa técnica. Pero en la segunda parte apenas son cuatro detalles. En líneas generales, no tiene nada que ver conmigo, por suerte. Es un personaje mucho más analizable desde el punto de vista psicológico, por todo lo que le pasa en la primera entrega. Cuando la concluías te preguntabas muchas cosas, la primera es ¿qué haría yo en el lugar de Rafa?. Ahora se analiza si es lícito o no su comportamiento. Yo no me cambiaría por él, aunque igual algunos sí.
Entonces y sin desgranar mucho la historia, ¿cómo piensa Rafa en esta segunda entrega?
A él le falta una pieza importante en su vida. Es un diamante en bruto, pero necesita alguien que lo encamine. Al no encontrarse lo suficientemente seguro con las personas que sí podrían ofrecerle eso, le genera esa inestabilidad mental que tiene. Entonces así nunca termina por encontrarse a sí mismo ni conseguir ser feliz.
¿Habrá una tercera entrega?
Espero que sí, será la tercera y definitiva. Pensaba que esta iba a ser la última, pero no. Incluso tengo un borrador hecho a bolígrafo con cinco folios. Pero estoy bastante preocupado, porque El precio del pasado es realmente buena y llegar a ese nivel es difícil. Además, tengo que ver lo que la gente quiere. En la primera parte la gente me pedía mucha más acción, y así lo hice. Ahora quiero escuchar un poco las sensaciones de esta segunda y lo enfocaré de una manera similar.
¿Su profesión como Policía Local te ayudó a captar ideas para la novela?
En la primera sí, fue mucha fuente de inspiración, pero la segunda no tuve que recurrir especialmente a mis vivencias como policía local para completarla.
Tan buena fue esa primera novela, “El precio de las dos vidas”, que tendrá espacio en el cine.
Está a la espera de concluir cuatro secuencias que quedan y, si todo va bien, contaré con rostros destacados del deporte, como Iago Aspas, por ejemplo. El montaje está casi listo, y ya estoy deseando que salga al público. Está muy próximo, no queda nada.
En la primera entrega había mucha referencia a Vigo, ¿lo hay también en esta segunda parte?
En esta también. En torno al 30 o 40% del libro sucede en Vigo y lugares reconocibles: en el Monte del Alba, en Praza de España también suceden algunos recuerdos, en el Concello pasan cosas muy interesantes y algo picantes…En líneas generales creo que si gustó las 300 páginas de la primera novela, esta va a gustar mucho más.
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