Magia en la manga: "Cuando empiezas con la magia, te pasas los primeros meses obsesionado con ella"
Carlos Tomico, Óscar Fernández y Sara Rodríguez son tres ilusionistas que crearon la primera escuela de magia en Galicia
Carlos Tomico, Óscar Fernández y Sara Rodríguez son tres ilusionistas que, juntos, forman el grupo Magia en la Manga. Se embarcaron hace poco más de tres meses en la creación de la primera escuela de magia en Galicia, para que Vigo pueda ser, en un futuro, una ciudad mágica.
Son expertos en realizar magia “de cerca”. ¿En qué consiste exactamente?
Carlos Tomico: Es como indica su nombre, una magia que se hace muy de cerca. Con objetos muy pequeños, siempre bajo los ojos del espectador y que permite mucha interacción con el público. Hacemos que sean muy conscientes de todo lo que pase delante de él y, por ello, es una magia que impacta mucho porque sorprende. Tiene además ese plus de que es muy íntima y personal.
¿Es básico contar con grandes habilidades para ser ilusionista?
Sara Rodríguez: Nosotros habilidades tenemos pocas (se ríe). Se dice que los magos están repletos de habilidad pero en realidad tampoco es así. No hace falta tener tanta como el público cree.
Y entonces, ¿Cúal es la receta?
SR:Yo creo que es la práctica. La ilusión y las ganas son muy importantes, porque te tiene que gustar mucho lo que haces, pero lo que importa es practicar mucho. Hay trucos de magia que son más sencillos y no necesitan tanta técnica, y otros que a lo mejor son más complejos y requiere de muchas horas de ensayo. Hay magia para todos los niveles.
Óscar, ¿con qué estilo se define en la magia?
Óscar Fernández: A diferencia de mis compañeros y lo que se suele decir que el mago tiene que ser muy hábil, yo soy el ejemplo de que se puede lograr siendo torpe. Tuve siempre problemas para utilizar las manos y con el ilusionismo estoy teniendo muy buen nivel. Fue mediante un proceso de estudiar mucho, practicar y que te guste. A mí, personalmente, me encanta la magia de cerca pero hago un poco de todo. Tal vez no cuente con un estilo totalmente definido pero me apasiona y disfruto mucho haciendo magia.
Cuentan con una escuela de magia en Vigo abierta recientemente. ¿Cómo está funcionando?
CT:Mejor de lo que esperábamos. Tenemos 21 alumnos y no contábamos con tanta acogida ya en el primer mes de funcionamiento.Tenemos desde niños y niñas de 6 años hasta personas de 60. Y también magos que ya tenían ciertas nociones y vienen a perfeccionar sus trucos desde otra perspectiva. Estamos funcionando muy bien y esperamos que la cosa siga creciendo. Queremos que sea un punto de referencia para quien quiera ver magia en Vigo. Y tal vez poder crear una cultura alrededor de la escuela.
¿Hay talento joven en la ciudad?
SR: Los dos grupos de menor edad se encarga Carlos. Yo me centro más en los adolescentes. Les enseño trucos sencillos para que puedan replicar en casa con objetos cotidianos. Tengo tres alumnos de momento y son magníficos. He de reconocer que hay futuro y creo que van a llegar lejos. Además, muestran mucho interés en ello y aprenden muy rápido. Lo bueno de ser profesora de magia es que todos los alumnos están ahí para aprender, pero hay que enseñarles poco a poco para que no se frusten.
Y, Oscar, se dedica al grupo adulto.
OF: Exacto. Siempre digo al finalizar la clase que no se cómo se lo han pasado ellos, pero mejor que yo, imposible. Es un grupo fantástico. La magia es algo que se disfruta desde el principio, porque en la primera clase ya sales sabiendo algo que no sabías hacer. Y engancha. Nos pasa a todos que, cuando empiezas, te pasas los primeros meses obsesionado con ella. Aprendes todo de una manera muy rápida y se abre ante ti un mundo nuevo.
Todo ello no sería posible sin la presencia del público.
OF: Fundamental. Siempre gusta que te reconozcan y es una parte imprescindible. Siempre tiene que haber un espectador que se pregunte cómo se ha realizado el truco en cuestión. Además, la puedes hacer en cualquier sitio y contexto social.
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