El 061 vigila a 131 escolares de Vigo con patologías crónicas
El programa permite actuar de inmediato ante cualquier emergencia, sin tener que esperar a que llegue la ambulancia, y exige la colaboración de padres y profesores
Un niño con una crisis convulsiva o con una reacción alérgica grave generaba una gran alarma en el colegio, a la espera de que llegase la ambulancia, y podía tener consecuencias fatales para el menor. Las cosas cambiaron radicalmente desde que se creó el programa Alerta Escolar que gestiona el 061 hace 16 años.
En la ciudad de Vigo había el año pasado un total de 131 menores inscritos en este programa y en lo que va de año, con el curso escolar recién comenzado, tienen 59 participantes y se espera que aumente como mínimo hasta igualar las cifras del curso pasado.
El coordinador del programa Alerta Escolar del 061, Manuel Pereira, asegura que esta forma de trabajar, que exige planificación y coordinación, fue “un gran avance” porque “el estudiante tiene la asistencia adecuada en un caso urgente y el profesor no se siente solo”.
¿Quiénes pueden formar parte de Alerta Escolar?
Trabajan con menores de 16 años. La recomendación de inscribirse en el programa parte normalmente de su pediatra o del especialista que les atiende, sea neurólogo, alergólogo, entre otros, y son los padres los que deciden si quieren entrar. Los médicos del menor son los que hacen el informe que da acceso al programa. Son pacientes que tienen diagnosticada una patología crónica que puede desencadenar una descompensación con compromiso vital, desde diabetes hasta epilepsia, entre otras.
¿Cómo funciona el programa?
Es en realidad un trabajo en cadena o más bien de todos a una. El informe del especialista indica la medicación que deben tomar en caso de urgencia, en qué dosis y con qué frecuencia. Una vez inscritos, los padres deben aportar la medicación al centro educativo y los profesores se forman para reconocer los síntomas y también para saber administrar el tratamiento llegado el caso, desde la adrenalina cuando se trata de un shock anafiláctico hasta los medicamentos para un ataque de epilepsia, entre otros.
Cuando se produce una crisis, desde el colegio avisa al 061 y ocurren dos cosas. Por un lado, se avisa a la ambulancia y, por otro lado, el médico que está en la central del 061 va guiando al profesor para tomar las decisiones adecuadas mientras no llegan los sanitarios. Al 061 le salta la ficha del escolar en el ordenador, conoce el problema y la medicación que se debe administrar de inmediato.
“Son urgencias importantes y esto nos permite atenderlas al momento, con nuestro programa y con los profesores adiestrados para esto. No hace falta esperar a que llegue la ambulancia”, subraya Manuel Pereira.
El programa nació en 2007 fruto de un acuerdo de colaboración entre las consellerías de Educación y Sanidade.
Convulsiones e hipoglucemias, las llamadas más frecuentes
Las convulsiones, que se pueden producir por distintas causas, y las hipoglucemias de los iabéticos son dos de las urgencias más frecuentes entre los escolares y las que generan mayor volumen de llamadas al programa.
De los 131 escolares inscritos el curso pasado, casi la mitad entraron por ser alérgicos, normalmente a determinados alimentos, y ante una posible reacción anafiláctica, aunque este grupo de pacientes generan en realidad pocas llamadas al 061.
Además, 26 alumnos y alumnas entraron por contar con un diagnóstico de epilepsia.
En el siguiente escalón, están los menores diabéticos, con 10 estudiantes apuntados.
A mayores, tenían registrados a 31 niños con distintas patologías que pueden desencadenar una crisis y 2 más con asma grave.
El apartado de “otras patologías”, con esos 31 pacientes anotados, es el que más creció y es como un cajón de sastre en el que se fueron incluyendo nuevas dolencias que pueden beneficiarse de esta atención, según explica el coordinador de Alerta Escolar, Manuel Pereira, pero no es que haya más niños con patología crónica. Hasta el año 2020, había apenas diez niños en este apartado, y ahora son el triple.
En toda Galicia había el año pasado 1.226 escolares inscritos en el programa de Alerta Escolar, de los que 521 tenían alergias, 226 fueron diagnosticados como epilépticos, 81 eran diabéticos, 23 tenían asma y otros 375 sufrían otras patologías. Para este curso está todavía abierta la inscripción.
Galicia es pionera al introducir el seguimiento de asma grave
Galicia es pionera, dentro de los programas de alerta escolar que funcionan en España, por haber incluido el seguimiento de los casos de asma. No entran todos los casos, solo aquellos que son más susceptibles de tener una crisis grave y que no se soluciona con la medicación habitual, sino que necesitan otro tipo de tratamiento que se suministra con una cámara de inhalación. Nada más producirse la crisis, esos niños son atendidos en el colegio, donde el profesor les facilita este tratamiento de rescate siempre guiados por la Central de Urgencias Sanitarias de Galicia, el 061, y los tranquiliza mientras no llegan los sanitarios.
El coordinador de Alerta Escolar asegura que los profesores se implican y están muy interesados en formarse para atender lo mejor posible las urgencias y emergencias que puedan surgir en el aula. "Todos los cursos de formación que organizamos se llenan en poco tiempo, los profesores tienen mucho interés", subraya. Los docentes son además las personas encargadas de custodiar en el centro los medicamentos indicados por el médico y proporcionados por las familias para solucionar estas crisis. Los centros que lo soliciten pueden acceder a cursos de formación sanitaria a través de los centros de formación del profesorado.
Contenido patrocinado
También te puede interesar