2.389 voluntarios colaboran con el Concello de Vigo
vigo
Un total de 2.389 personas colaboran con el Concello de forma voluntaria en actividades. Las motivaciones son variadas pero todos consideran que tienen que devolver algo. Abel Caballero cree que "son el corazón de Vigo"
Marisé Pérez era profesora de Matemáticas y, como persona activa que es, cuando se jubiló hace diez años buscó qué hacer y hasta presentó un plan del voluntariado al Concello de Vigo. Cuando la llaman ahí está, ya sea para leer una novela en un colegio o en un centro, ya sea para hacer todo tipo de intendencia en una carrera o ayudar en un concierto en el Mar de Vigo. Además es voluntaria de la biblioteca pública de Soutomaior, donde va una vez a la semana. Ramón Ilarri es ingeniero y trabajó toda su vida en la industria de automoción, pero tenía clavada una espinita cultural. Su padre fue el director del Museo de Castrelos muchos años, y a él siempre le gustó ese mundo, así que desde que se jubiló es voluntario cultural y prepara visitas a las medianeras de la ciudad o circuitos por las esculturas que están en las calles y rotondas. Margot Lagunilla tiene formación sanitaria y ahora que sus hijos ya son mayores ha decidido ser voluntaria. Lleva poco tiempo, pero colabora en todo lo que le piden, el viernes estuvo con mayores del centro de día de Beiramar y escolares de San José de A Guía en una actividad de la asociación de familiares de enfermos de Alzheimer, Afaga. El objetivo era acercar la realidad del Alzheimer y combatir falsas creencias sobre las personas mayores, además de compartir experiencias. El programa tiene hasta mascota, Carlota la Gaviota, que recorre lugares emblemáticos de la ciudad.
En Vigo hay 2.389 personas inscritas en el registro de voluntarios del Concello. Personas que de forma desinteresada colaboran en la vertebración de la ciudad, lo que para el alcalde Abel Caballero es una parte importante del "músculo civil" y más aún: "los voluntarios son el corazón de Vigo", asegura el regidor.
Trabajan en áreas como acompañamiento a mayores, menores o personas con discapacidad, apoyo escolar, drogodependencias, organización de actividades, inmigración, mujer, defensa de la naturaleza, animales o voluntariado cultural, un área cada vez más demandada.
El Concello quiere potenciar el voluntariado con personas que aporten un poco de su tiempo para el colectivo ciudadano. Ahí es nada.
“La ciudad te da muchas cosas y piensas que tienes que devolver algo”
Marisé Pérez Mariño tiene 72 años y es una voluntaria veterana porque lleva ya diez años, "desde que me jubilé como profe de matemáticas". Hace todo tipo de actividades "vamos a leer a entidades, en la calle, en las bibliotecas y en coles o también hacemos rutas guiadas", pero además es voluntaria de la Biblioteca pública de Soutomaior, "voy un día a la semana". Marisé siempre está dispuesta, "cuando me avisan de eventos voy, por ejemplo a una carrera, a distribuir a materiales, a la Vuelta Ciclista y además pertenezco al consejo asesor del voluntariado del Concello de Vigo". Junto con todo ello ha trabajado en un documento de ética del voluntariado y protocolos de actuación. Cuando se le pregunta ¿por qué? lo tiene claro: "la satisfacción que te da ser voluntario no te la da otra cosa y te ves recompensada", pero "después es que la ciudad y el entorno te da muchas cosas y piensas que tienes que devolver algo a la colectividad de lo que te dio. Uno no es verdaderamente feliz hasta que puede hacer algo por los demás", opina. Además "conoces mucha gente vives otras cosas que no vivirías y animo a la gente".
“Se está viendo un cambio y los vigueses nos sentimos orgullosos”
Ramón Ilarri Junquera tiene 75 años, se jubiló en 2010 "y tuve la suerte de contactar con una persona que está haciendo voluntariado cultural" . Vio una forma de dedicar su tiempo a algo que le gustaba, una asignatura pendiente que su actividad laboral como ingeniero no le había permitido. Así que por un lado participa en la lectura en voz alta en entidades, en la calle y donde le llamen y lo que le atrajo fue la posibilidad de tener "más conocimiento de la ciudad, porque para amar las cosas cuanto más las conozcas mejor y en Vigo se está viendo un cambio, que los vigueses nos sentimos orgullosos de ser vigueses". Con la Fundación Laxeiro colabora y también participa en rutas guiadas de las esculturas de la ciudad y por las medianeras, "este museo callejero en que se ha convertido la ciudad". Al preguntarle por qué responde sin dudar: "es una satisfacción enorme y porque adoro esta ciudad. También nos obligamos a mantener la cabeza funcionando", señala.
“Siendo voluntaria se aprende mucho y eso es fundamental para mí”
Margot Lagunilla Caride tiene 57 años y formación sanitaria y ya tenía inquietudes cuando "una persona me comentó que estaba haciendo voluntariado. Me interesó y fui al Concello a preguntar". Ahí empezó su actividad de voluntaria en la que aún lleva poco tiempo. "Es muy reciente todavía estoy pisando la calle y resolviendo emocionalmente lo que te vas encontrando", explica, aunque subraya que "se aprende mucho y eso es fundamental para mí". Entre sus actividades está la colaboración con Afaga "en una actividad muy bonita que es la piscina con personas con Alzheimer", pero también participa en actividades de lectura para la memoria como la de esta semana en el colegio San José de A Guía.
Contenido patrocinado
También te puede interesar