24 muertos de tráfico en 2023 en la provincia: 7 eran peatones
Fuerte incremento de la siniestralidad en vías de la provincia al incrementarse también la circulación rodada
Las carreteras de la provincia dejaron durante el pasado año un total de 22 siniestros mortales en los que fallecieron 24 personas. Son seis fallecidos más que en el 2022, pero los mismos que en el período 2018-2020 y uno menos que en el 2021, según los datos de Tráfico recopilados por la Subdelegación. Las cifras se enmarcan en un contexto de mayor movilidad, prepandemia, dado que aumentaron un 1,2% por ciento los desplazamientos en relación con el año anterior y un 2,5% respecto al 2019. Es decir, más tráfico ha dado más siniestralidad. La provincia cuenta con un parque de vehículos que se sitúa en los 782.242 utilitarios y vehículos industriales y un censo que se eleva hasta los 609.301 conductores.
El número de heridos graves en accidentes de tráfico fue de 96 personas, y el de heridos leves de 1.364. El número global de siniestros con víctimas fue de 985, lo que supone un ligero aumento interanual, pero una bajada de 13,4 puntos con respecto a hace cinco años.
El balance también indica que 20 de las 24 personas fallecidas perdieron la vida en carreteras convencionales, y 4 en vías de alta capacidad. Unos datos que se alinean con las estadísticas nacionales que apuntan que 3 de 4 fallecimientos se producen en este tipo de vías, más peligrosas por cuanto se producen choques frontales, los de consecuencias más graves. Atendiendo a la titularidad de la vía el 59% de los accidentes mortales se produjeron en carreteras autonómicas, un 36 % en vías de titularidad estatal y un 4% en vías municipales.
Los usuarios vulnerables fallecidos en las carreteras de la provincia representan el 58% de los fallecidos, lo que supone un incremento del 30 % con respecto a 2022. En esta categoría se encuentran los peatones y los motoristas. La estadística de Tráfico indica que en 2023, siete peatones y siete motoristas perdieron la vida en las carreteras, de todo tipo, autonómicas, locales o estatales. Este incremento se debe principalmente al número de peatones fallecidos, ya que en el año 2022 no se registró ningún atropello mortal. Además, ningún ciclista y usuario de ciclomotor perdió la vida durante el 2023. El incremento de peatones fallecidos ha resultado clave.
En cuanto a las causas de los accidentes, las salidas de vías están detrás de la mitad de los siniestros mortales, mientras que los atropellos y la colisión frontolateral son la causa del 23% y 13,6%, respectivamente, de los accidentes con pérdida de vidas. Quince víctimas mortales eran conductores, siete peatones y dos pasajeros. La edad media fue de 52 años y el 75% eran hombres.
La A-55 empeora cifras: casi un accidente al día y 123 heridos
La estadística negativa de la A-55 sigue creciendo y en 2023 se dieron algunas de las peores cifras de siniestralidad. En concreto, se registró casi un accidente al día, 298, marca solo superada por los 308 de 2018 en lo concerniente a los últimos ejercicios, ya que en el siglo XX las cifras eran todavía más negras. El pasado año también se anotó el mayor número de siniestros solo con daños materiales, con 216 aunque bajaron los choques con víctimas, hasta 123 heridos de distinta consideración, además de tres muertos, el peor dato en años, todos ellos entre Porriño y Tui, el tramo más peligroso. En solo los últimos seis años, la A-55 acumula casi 1.500 accidentes y un millar de heridos. Todo indica que la cuenta va a seguir creciendo, pese a que la instalación de radares y controles -de 60 a 80 por hora- ha reducido el número de fallecidos entre Vigo y Porriño, la zona de mayor tráfico y el vial más complicado.
El exceso de velocidad, la primera causa de accidentes
En relación a los factores concurrentes en los accidentes con víctimas en la provincia, el exceso de velocidad estuvo presente en el 36% con fallecidos y en el 23% de los accidentes con heridos, así como la conducción distraída, que causó también el 36% de los accidentes mortales y el 27 % de los accidentes con víctimas. Por último, el balance recoge los datos relativos a los controles tras los accidentes: un 5,7% de los conductores siniestrados habían consumido alcohol. La Guardia Civil de Tráfico realizó 200.392 alcoholemias, con solo el 2.61 % positivas.
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