40 años de la Constitución desde Vigo: los nacidos en 1978 y los expertos abogan por cambios para mejorarla

40 AÑOS DE LA CARTA MAGNA

Creen que fue capaz de dar respuesta a los problemas pero que es momento de mejorarla

r.suárez. vigo
Publicado: 02 dic 2018 - 01:51
Alday Jiménez.
Alday Jiménez.

Profesores de Derecho Constitucional de la Universidad de Vigo coinciden en la necesidad de reformar la Constitución española, en vísperas de su 40 aniversario, a pesar de que consideran que ha aguantado bien el paso del tiempo.

Sobre el estado de salud de la Carta Magna, el profesor Ángel Aday Jiménez señala que “en mi opinión ha aguantado bastante bien. La Constitución de 1978 sigue siendo reflejo de buena parte de los valores compartidos por la sociedad, lo que ha permitido que lo que había sido excepcional en nuestra historia constitucional, la estabilidad política en un sistema democrático de derechos y libertades, haya sido un elemento característico de esta etapa. Sin embargo, la Constitución no ha quedado incólume tras la última década de crisis económica e institucional”.

Para el profesor José Agustín González-Ares, la Constitución “es madurita y joven a la vez, porque en nuestro pasado histórico nuestras constituciones eran puramente semánticas. Los 40 años se notan, tiene ciertos desgastes, pero también es cierto que ninguno de los problemas actuales tienen su origen en la Constitución y que ha sabido hacer frente a grandes desafíos como la intentona golpista del 23F , la violencia de ETA o el problema catalán”.

La profesora Carmen Montesinos señala que “hoy es difícil negar que, en un ejercicio generalmente responsable de su potestad exegética, el Tribunal Constitucional ha ido propiciado un acomodo más o menos razonable del texto de nuestra Norma Fundamental a unas circunstancias que son ya muy distintas a las propias de la transición. Y ello ha sido así gracias al consenso que caracterizó el proceso constituyente, que tuvo reflejo en un texto constitucional conciliador que, sin dejar de establecer unos límites políticos y jurídicos firmes, ha permitido una interpretación de su contenido ajustada a la evolución de los tiempos”.

Preguntados por si creen que se deberían introducir reformas, gana el sí. Para Aday Jiménez, “la resistencia a afrontar este proceso ha supuesto que se hayan ido acumulando un número considerable de cuestiones. Sin duda, hay que atender urgentemente la erosión que ha sufrido el pacto territorial y el pacto democrático. La desigual distribución social de las consecuencias de la crisis económica ha supuesto que gradualmente se ha ido intensificando el cuestionamiento de la estructura básica del Estado. Y tampoco se puede olvidar que durante estos cuarenta años se ha incorporado una nueva generación de ciudadanas y ciudadanos a nuestra comunidad política, por lo que no se puede obviar la conveniencia de un proceso de reforma constitucional para renovar su legitimidad”.

En opinión de González-Ares, la Constitución padece lo que se llama “una fatiga de materiales”. Con todo rechaza que se haga tabla rasa de lo que se hizo bien, y aboga por corregir lo que es mejorable y sobre todo dar respuesta a los nuevos retos de la sociedad española. “La reforma por sí sola no produce efectos taumatúrgicos, pero sí puede servir para proyectar nueva savia al texto constitucional. A pesar de que hoy nadie discute esa puesta a punto de la Constitución, hay que recalcar que cualquier reforma teniendo en cuenta nuestro pasado constitucional que ha sido la mayor parte de las veces traumático, no admite improvisación y debe fijar un punto de partida sobre qué se cambiará. Tiene margen para muchas cosas, pero al margen de la Constitución no cabe nada. Un consenso como el de 1978 quizá es imposible, pero la Constitución exige para su reforma mayoría de tres quintos en el Congreso y dos tercios el Senado. Exige una mayoria reforzada, aunque con cuanto más consenso mejor, pero basta con que se cumpla lo que se exige”, concluye.

José González-Ares.

“hizo frente a grandes desafíos como la intentona golpista, la violencia de ETA o el problema catalán”

Alday Jiménez.

“hay que atender la erosión del pacto territorial y el pacto democrático, y a la desigualdad social”

Carmen Montesinos.

“el tribunal constitucional ha ido propiciando un acomodo del texto a las circunstancias"

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